Tomás Gómez, exsecretario general del PSOE de Madrid, ha analizado en 'Horizonte' la polémica por los 30 pisos de la pareja de la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, y ha abordado las posibles consecuencias que esta información podría tener para el Gobierno de Pedro Sánchez en plena campaña electoral.
Preguntado por Iker Jiménez sobre si esta polémica puede afectar a la campaña, Gómez no ha dudado en calificar lo ocurrido como "un punto de inflexión" y ha recurrido a una llamativa metáfora para explicar la situación en la que, a su juicio, se encuentra el Ejecutivo.
"La campaña era como una especie de transatlántico que empezó con un temporal", ha comenzado explicando el exdirigente socialista, que considera que Pedro Sánchez ya partía de unas condiciones electorales complicadas, aunque había conseguido resistir las dificultades que se le habían presentado.
Sin embargo, cree que la información conocida sobre las propiedades de la pareja de la portavoz socialista ha cambiado por completo el escenario: "Ha chocado contra un iceberg y tiene un boquete, un boquete muy grande en el barco, y por el boquete está entrando mucha agua".
Una comparación con la que ha querido advertir de las consecuencias políticas que esta polémica puede acarrear al PSOE. "¿Por qué digo que es un punto de inflexión? Porque a partir de ahora se tienen que ocupar más de achicar el agua que de marcar el rumbo", ha explicado.
Además, Gómez ha ido un paso más allá al valorar las posibilidades electorales del actual presidente del Gobierno: "Si yo ya apostaba que no había prácticamente probabilidades de que Pedro Sánchez volviese a ser presidente del Gobierno, después de esto yo creo que es prácticamente imposible".
Más allá de las consecuencias electorales, el exsecretario general del PSOE de Madrid también ha querido hablar sobre lo que considera una contradicción entre el discurso del Gobierno en materia de vivienda y la información conocida sobre la pareja de la portavoz socialista.
"Hay que predicar con el ejemplo", ha insistido Gómez, que ha rechazado lo que interpreta como un intento del Ejecutivo de presentar a los propietarios de viviendas como responsables de los problemas del mercado inmobiliario: "Es importante no comprar el marco del Gobierno, porque el marco es que todo propietario es un buitre y todo propietario es malo, es un criminal".
Gómez ha defendido que tener una vivienda en propiedad o alquilar un inmueble no convierte a nadie en un delincuente. "No es malo ser propietario en este país, no es malo ser empresario en este país. Para eso está la política fiscal y la redistribución de renta", ha defendido, mencionado tanto a Urbagestión como a sus propios padres, que, según ha explicado, tienen un piso alquilado.
Además, ha recordado que hay muchas familias de barrios humildes y obreros que han heredado una vivienda y utilizan precisamente esos ingresos del alquiler para complementar su pensión o poder llegar a fin de mes.
Tomás Gómez, antes de finalizar su intervención, ha endurecido sus críticas y ha acusado al Ejecutivo de construir un discurso que, en su opinión, no se corresponde con la actuación de algunos de sus representantes: "Lo que es malo es criminalizar lo que no es un crimen y lo que es malo es utilizar la mentira", ha manifestado, antes de señalar directamente "la hipocresía política que ha tenido la portavoz del Gobierno".
Aunque ha aclarado que, para él, lo más grave de la semana ha sido lo ocurrido con los barcos en Ceuta, ha diferenciado esa cuestión del impacto que atribuye a la polémica inmobiliaria en el terreno electoral: "Yo creo que, electoralmente, lo que ocurrió ayer, la información que supimos ayer, es un daño irreparable para el Gobierno porque le deja desnudo, le deja con las vergüenzas al aire", ha sentenciado.