Paqui ha regresado a ‘First Dates’ dispuesta a darle una oportunidad al amor. Después de veinte años viuda, recuerda a su marido como el gran amor de su vida, aunque mantiene la ilusión por encontrar a alguien con quien compartir una nueva etapa. Enfrente ha tenido a Juan, un soltero que también cree en las cosas buenas que puede aportar una relación. Sobre el papel, un buen punto de partida. En la mesa, sin embargo, las palabras han llegado con cuentagotas.
La soltera ha vuelto al restaurante con unas fotografías de Pedro Carrasco y un recuerdo muy especial de Rocío Jurado. Según ha contado a Carlos Sobera, llegó a cenar con ambos y conserva una imagen de la artista en su comedor. "Yo creo que ella también, donde esté, me tiene que dar fuerza", ha explicado antes de conocer a su acompañante.
Juan ha llegado con un ramo de flores, un detalle que Paqui ha recibido con mucho gusto. Pero esa buena entrada no se ha traducido en una atracción mutua. "No cuadra con lo que yo busco", ha reconocido él ante el equipo tras conocerla.
Ella, por su parte, enseguida ha detectado algo que terminaría marcando toda la velada: su cita apenas hablaba. "No dice nada, nada, nada", ha señalado cuando todavía estaban en la barra.
Ya sentados, Paqui ha intentado sacar conversación sobre sus vidas y su situación sentimental. Las respuestas de Juan no han conseguido animar el encuentro y ella ha resumido así sus dificultades: "El hombre será así, muy tímido, muy serio y no habla nada". Para conseguir unas palabras, ha añadido, había que recurrir a los "cucharones".
La cena también ha dejado al descubierto que ambos tenían una percepción muy distinta del otro. Juan buscaba una persona activa con la que compartir caminatas y consideraba que Paqui no tenía la agilidad que él deseaba en una pareja.
A ella tampoco le convencía la actitud de su acompañante. Aunque Juan aseguraba que se movía, Paqui no terminaba de creer que llevaran un ritmo compatible. "A mí me gusta una persona activa, una persona que se cuide", ha explicado.
Los silencios han acabado provocando la pregunta inevitable: "Eres de poquito hablar, ¿verdad?". Juan tenía preparada una explicación: "No, yo cuando como no hablo".
La respuesta no ha cambiado el balance de Paqui, que ha recurrido a una comparación familiar para describir su desilusión: "Yo he tenido más conversación con una niña que tengo de siete años, mi nieta, que con él". Incluso le ha recordado a José Ortega Cano, porque, según ella, tampoco hablaba mucho cuando lo conoció Rocío Jurado.
Antes de despedirse, todavía ha habido tiempo para un karaoke en el que Paqui ha dado rienda suelta a su afición por el cante. Pero la música tampoco ha conseguido acercar posturas.
En la decisión final, Juan ha rechazado una segunda cita porque quería conocer a una persona más ágil con la que compartir sus actividades. Paqui ha sido igual de clara: "No, no es mi perfil". A su juicio, él mostraba un aspecto descuidado y tampoco encajaba con lo que ella buscaba.
El ramo de flores había abierto la puerta con buen pie, pero la cena no ha dado motivos a ninguno para repetir. Paqui se ha despedido deseándole suerte a Juan: su próxima oportunidad para enamorarse tendrá que llegar con otra persona.