En una primera cita hay muchas cosas por descubrir, pero Soraya y Adrián han dedicado buena parte de la suya en ‘First Dates’ a hablar de sus ex parejas. Los dos llegaban con relaciones importantes a sus espaldas y ganas de conocer a alguien. Sin embargo, una confesión de Soraya ha hecho que el sevillano se plantease si su última historia estaba completamente cerrada.
El encuentro había comenzado entre sonrisas y nervios. Adrián, que trabaja como mozo de almacén, se ha sentido atraído por ella desde el primer momento: “Es súper guapa”. Soraya, de Albacete, también estaba nerviosa, aunque pronto han encontrado conversación. Y el pasado sentimental no ha tardado en aparecer.
Soraya ha contado que tiene una hija de 14 años y que mantiene una relación cordial con el padre de la adolescente. Después tuvo otras dos parejas y la última ruptura se produjo hace siete meses. Desde entonces, ha trabajado en aprender a estar sola: le ha costado, pero asegura que ahora se encuentra bien y no se cierra a conocer a alguien.
Adrián también sabe lo que supone recuperarse de una separación. Su relación más larga duró 14 años y los primeros meses después de dejarlo fueron especialmente difíciles: “Lloraba todos los días”.
Según ha explicado, el cariño se había ido apagando y la convivencia terminó resultando forzada. Además, hubo una despedida que le dolió especialmente: la de los dos gatos que compartía con su expareja. “Eso es lo que más me rompió a mí, porque me tuve que separar de los gatos”, ha reconocido.
Tras recordar aquella etapa, él mismo ha intentado devolver la conversación al motivo que les había llevado al restaurante: “Ahora mismo estamos aquí tú y yo para conocernos”.
Pero todavía quedaba una pregunta importante: ¿cuántas veces se había enamorado Soraya? Ella ha respondido que cree que solo lo hizo de su última pareja.
Su historia fue intensa y avanzó deprisa. A los dos meses de conocerse ya vivían juntos, aunque finalmente rompieron porque, según ha explicado, no eran muy compatibles. Al recordarlo, Soraya ha destacado que él le subía la autoestima y la mimaba, unas palabras que han hecho saltar las alarmas de Adrián.
“Yo tampoco quiero ser el que sustituya a su última pareja”, ha explicado. Quiere llegar a la vida de alguien para aportar cosas nuevas y sentirse elegido por lo que es.
Aunque creía que Soraya había superado la ruptura, sus palabras le dejaban una duda: “Tiene una pizca de esperanza con su ex, creo”.
Ella ha reconocido que comprendió mejor sus sentimientos cuando la relación ya había terminado: “Me di cuenta tarde”. Eso sí, también ha aclarado dónde pone ahora sus prioridades: “Yo ahora mismo enamorada estoy de mí. Bueno, primero de mi nena y luego de mí”.
La cita ha continuado con una conversación sobre la posibilidad de mudarse y algunos besos propuestos por el programa. Adrián se ha animado a participar, pero Soraya, pese a sentirse cómoda, no terminaba de imaginarse una relación con él: “No me veo con él cogida de la mano”.
En la decisión final, Adrián sí ha querido repetir. El encuentro se le había hecho corto y sentía que todavía tenían mucho que contarse. Soraya, en cambio, ha rechazado una segunda cita romántica y ha explicado que físicamente suele fijarse en hombres un poco más altos.
No había surgido la atracción que buscaba, pero sí el buen ambiente suficiente para dejar abierta otra posibilidad: quedar a tomar unas cervezas como amigos. Una propuesta que Adrián ha aceptado.