Samuel es una persona muy religiosa, y tiene claro lo que busca, una mujer que viva en las Islas Canarias y que sea creyente. Ana, su cita, es catalana, pero vive en Fuerteventura desde 2008. Al ver a Samuel, físicamente le atrajo, pero esa atracción no es correspondida por parte de Samuel, que desde el primer momento no ve posible conexión con su cita.
Al comenzar la cena, llegó el primer tema que causó problemas, la religión, ya que Ana cree en algo y todas las noches da gracias, pero a Samuel no le parece suficiente. ‘’Como esto siga por la religión no vamos bien’’, comentó Ana. El soltero procedió a seguir dando lecciones sobre la biblia.
Ana no aguantó más y confesó al equipo entre risas lo siguiente: “¿Qué he hecho yo para merecer lo que me está cayendo encima?” La opinión de Ana en cuanto a la religión es un impedimento para Samuel. El soltero comenta que es un poco nervioso, y que si puede estar en el avión cuatro horas antes lo hace.
Ana comenta que es muy impaciente y quiere que todo vaya muy rápido, por eso tiene tatuada la palabra paciencia. Esto es un shock para Samuel, que se considera ‘’antitatuajes’’. ‘’El cuerpo no se debe estar marcando porque Dios nos ha creado de una manera, y el cuerpo es precioso’’, opina Samuel.
‘’Ha habido momentos donde me he aburrido’’, comentó Samuel. Así que a la hora de la decisión final todo parecía estar claro. Los dos no tendrían una segunda cita, siendo clave el tema de la religión, donde no se han entendido en ningún momento.