La boda de Suso Álvarez y Marieta dejó imágenes de emoción, reencuentros y una larga lista de invitados conocidos, pero también alguna que otra escena de tensión. Una de las protagonistas involuntarias de la noche fue Carmen Borrego, que, lejos de disfrutar del enlace con tranquilidad, terminó viviendo una noche incómoda por culpa de la distribución de las mesas.
Tal y como se desveló en ‘Fiesta’, el malestar de la colaboradora comenzó en el momento en el que descubrió que debía sentarse al lado de Diego Matamoros. La situación, que en un primer momento podría parecer un simple contratiempo de organización, ya que en realidad fue un movimiento de última hora, tenía en realidad mucho más trasfondo. Carmen no quería verse sentada junto a él por el conflicto que Diego mantiene con Carlo Costanzia, pareja de Alejandra Rubio, y por lo que esa imagen podía suponer para su familia.
Fue Emma García la encargada de poner sobre la mesa lo sucedido durante la boda, pidiendo a sus colaboradores que reconstruyeran el momento exacto en el que comenzó el malestar de Carmen Borrego. La secuencia, relatada por Luis Rollán, arrancó con una distribución de asientos aparentemente normal en la que se encontraban Belén Rodríguez, Amor Romeira, Carmen Borrego y el marido de esta, entre otros invitados.
Todo cambió cuando Belén decidió levantarse y cambiarse de sitio para sentarse junto a Rollán. Fue justo en ese momento, y aprovechando que Carmen también se había ausentado un instante de la mesa, cuando apareció Diego Matamoros. Según explicó el colaborador, alguien le indicó que ese era su sitio y él se limitó a hacer caso. “Diego llegó a la mesa nuestra porque no sé quién le dijo: ‘vete a esa mesa”, contó Rollán, dejando claro que no fue él quien buscó sentarse al lado de Carmen.
Makoke apoyó las palabras de su compañero y subrayó que no hubo ninguna intención por parte de Diego de provocar una situación incómoda. Sin embargo, cuando Carmen regresó y se encontró con él sentado justo a su lado, la noche cambió por completo para ella.
La reacción de Carmen Borrego no tuvo tanto que ver con una mala relación personal con Diego Matamoros como con el contexto familiar que rodea a ambos. Omar Suárez explicó en ‘Fiesta’ que habló con la colaboradora y que ella misma le trasladó el porqué de su enfado.
“Diego hizo unos directos en sus redes sociales diciendo absolutamente de todo de Carlo Constanza. Entonces Carmen dice, ‘esto le hizo muchísimo daño a Alejandra y también a mi hermana, porque mi hermana es la abuela de sus hijos. Y claro, yo ahora sentarme con Diego al lado, pues no me hizo ninguna gracia’. Me dijo que se trata de una cuestión de respeto a mi familia”, habría dicho Carmen, tal y como reveló Omar Suárez.
La colaboradora no quería verse en una fotografía ni en una escena de aparente cordialidad con alguien que, a su juicio, ha atacado públicamente al entorno de su sobrina. Y, menos aún, en un momento en el que cualquier gesto puede ser malinterpretado dentro de un conflicto que sigue muy vivo.
El malestar de Carmen fue a más conforme avanzó la noche. Makoke contó en el programa que pudo hablar con ella más tarde y que la encontró “mosqueadísima”, con gesto serio y sin haber conseguido quitarse de encima el enfado.
“Yo le digo, pero ¿qué más da? Y me decía, Makoke, que tienen demandas cruzadas. Dice, yo me imagino que a Terelu o a Alejandra verme en una foto, sentada al lado de Diego, no le va a hacer ninguna gracia. Digo, pero ¿a ti qué más te da?”, contaba Makoke, asegurando que la mayor preocupación de Carmen era precisamente esa, que esa imagen se interpretara de una manera que la dejara en una posición incómoda frente a su familia.
En plató se llegó a apuntar incluso que Carmen podía temer la reacción de su hermana o de su sobrina, aunque Luis Rollán quiso matizarlo. A su juicio, no se trataba de miedo, sino de una cuestión de lealtad y de respeto hacia su hermana y su sobrina. Carmen no quería estar en una situación que, aunque fuera fruto del azar, pudiera resultar dolorosa o inoportuna para Alejandra y Terelu.
El enfado de Carmen no se limitó al momento en el que vio a Diego sentado a su lado. La situación terminó salpicando también a Belén Rodríguez, con quien protagonizó un momento de tensión que llamó la atención de los presentes y que pudo verse en unas imágenes exclusivas emitidas por ‘Fiesta’.
El origen de ese malestar estaría precisamente en el cambio de asiento de Belén. Carmen habría asociado que ese movimiento fue el que hizo que Diego terminara sentándose a su lado, de modo que parte de su enfado acabó salpicándole a la colaboradora. Una reacción que Belén, por lo visto, no entendió en absoluto.
“Belén no entendía nada”, resumió Makoke al explicar lo ocurrido, dejando claro que la periodista no actuó con mala intención ni fue consciente de las consecuencias que iba a tener su gesto. Sin embargo, para Carmen ese cambio fue el punto de partida de una situación que acabó amargándole la noche.
Pese al malentendido, la tensión entre Carmen Borrego y Belén Rodríguez no fue a mayores. Con el paso de las horas ambas encontraron un momento para hablar y aclarar lo sucedido, tal y como se vio en las imágenes emitidas en el programa. Según explicó Luis Rollán, aquella conversación sirvió para dejar claro que el cambio de sitio no había sido malintencionado y para rebajar el enfado, pero eso sí, tal y como concluyó Makoke, la fiesta ya no volvió a ser lo mismo para Borrego: “Carmen estuvo toda la noche ya muy seria, se le cortó el rollo”.