En la nueva entrega de ‘En el punto de mira’, el equipo del programa se ha adentrado en el mundo de los estafadores del amor. Se trata de auténticos expertos que, a través de un perfil falso, enamoran a sus víctimas para posteriormente pedirles grandes cantidades de dinero.
Eso fue precisamente lo que le ocurrió a Puri, una mujer que creyó tener una relación amorosa con Pablo Alborán. ‘En el punto de mira’ ha hablado con ella para conocer su historia. Se separó hace años y sacó adelante a dos hijos. Pero la soledad pesa y hace más de un año confió en alguien que apareció en su móvil sin esperar lo que ocurriría después.
“Me gusta mucho cómo canta, cómo es… Porque se le ve sencillo, se le ve cariñoso. Me gusta porque yo soy fan de él, soy muy fan de él. Le veo y me encanta”, ha comenzado Puri mientras veía vídeos del cantante en su teléfono móvil. Acto seguido, ha afirmado haber estado unida a él sentimentalmente: “Yo he tenido una relación con él, con Pablo Alborán”.
Y es que su estafador estuvo con ella al pie del cañón: “Me escribía, me mandaba cosas, fotos… Cuando se iba a dormir me daba las buenas noches, por la mañana… Él me dijo que nos íbamos a vivir juntos, que me llevaría a los conciertos, al extranjero… Estaba enamoradísima de él, me sentía muy contenta. Hablábamos todos los días”, ha asegurado.
Fue así como, poco a poco, su estafador consiguió hacerle creer que estaba viviendo una historia de amor. Y, alcanzado ese punto, comenzaron a hacerle peticiones: “Me dijo que necesitaba dinero, que estaba tirado en la calle, que le habían cancelado la cuenta… Entonces le mandé 1.500 euros y luego ya me empezó a pedir”.
Y lo que empezó como algo puntual, se convirtió en algo constante que le llevó a tomar decisiones complicadas: “Yo llegué a pedir un préstamo. Todo para que él no pasara penurias. 36.000 euros. Mi ahorro de toda la vida se llevó. Me lo creí todo. Lo hice con buena fe y luego me di cuenta de que jugaron conimgo”.
No obstante, y a pesar de que Puri afirma haber despertado de esa ilusión, su hijo nos confirma lo contrario y nos asegura que sigue enamorada de este falso Pablo Alborán: “A los dos días volvió a caer. Cuando lo descubrí tenía una deuda de unos 11.000 euros. Le dije que era una estafa y no me creía. Mi madre seguía convencida de que esa persona era quien ella creía. A día de hoy, contactan con ella. Ella borra las conversaciones por miedo a que la descubramos. Pero creo que mi madre tiene un problema”.