Boro Barber se desplaza hasta Próspera, ubicado en Roatán (Honduras), un complejo que ha formado una ciudad-empresa, con un sistema de normas propio. El programa de ‘En el punto de mira’ destapa así la nueva moda entre las élites que consiste en una isla remota en la que se hacen tratamientos experimentales de rejuvenecimiento.
Después de hacer un larguísimo viaje de 11 horas y de tener que coger distintos transportes, Boro consigue llegar al nuevo “descubrimiento de los millonarios”, un lugar que no tendría nada contento a los lugareños, ya que hacen “cosas indebidas como la ‘marca de la bestia’ o la implantación de chips”. Allí, tras un arduo control de seguridad, consigue llegar al corazón de Próspera.
Una zona en la que claramente destaca en lujo: con extensiones interminables de selva tropical, villas de lujo, campos de golf, playas privadas y una torre donde se realizan los tratamientos experimentales. Y es en este último punto donde se detiene el periodista para conocer todos los datos.
Allí, su propio abogado, Ricardo González, le atiende para mostrarle las zonas comunes y explicar, entre otras cosas, cuánto cuesta tener una vida de ensueño en este lugar. Además, cuenta todos los detalles sobre cómo funciona su propia legislación y las clínicas que se encuentran en proceso de implementación.