María tiene la voz castigada, asegura estar agotada y cuenta que volver a casa le provoca ganas de llorar. Esta joven vecina de Ceuta ha compartido en 'En boca de todos' su situación personal y los motivos por los que participa en una acampada de protesta frente a la Delegación del Gobierno. Durante su conversación con Nacho Abad, ha insistido en dos ideas: el desgaste que dice estar sufriendo y su intención de continuar con la movilización.
"No solo estoy indignada, es que no sé expresar mis sentimientos", ha comenzado. Según su testimonio, las peleas y el ruido de las sirenas en el entorno de su vivienda le impiden descansar. Una situación que ha resumido con una comparación: "No puede ser que yo esté durmiendo más tranquila aquí en la calle, en una silla de playa, que en mi propia casa".
María ha explicado que había pasado una noche en una silla de playa en la acampada y que la noche siguiente no pudo quedarse. Según ha relatado, al regresar a su domicilio sintió la necesidad de volver a la protesta: "Cuando yo llegué a mi casa me dieron ganas de llorar y digo, me voy a tener que ir otra vez a la puerta de delegación".
Nacho Abad le ha preguntado por el impacto emocional de lo que estaba contando. "¿Cómo vais a salir mentalmente de esto?", ha planteado el presentador. La respuesta de la joven ha sido directa: "Yo mentalmente ya estoy tocada".
Para explicar cómo se encontraba, María ha recordado un gesto que había recibido esa misma mañana. Mientras algunas personas le ofrecían café, un hombre se acercó y le preguntó si quería un abrazo. "Me ha dado un abrazo y me he roto", ha contado.
La entrevistada también ha destacado el vínculo que está creando con otras personas a las que ha conocido durante las movilizaciones. Según ha explicado, aunque antes no se conocían, ahora comparten la protesta y se acompañan en estos días.
Ante la pregunta de Nacho Abad sobre si se veía capaz de aguantar hasta finales de año, María ha reafirmado su voluntad de continuar. "Vamos a seguir aquí peleando, aunque me quede sin voz, aunque no duerma, aunque no coma", ha expresado.
La joven ha insistido en que la movilización que apoya es pacífica. "No nos gusta la violencia", ha señalado, antes de mencionar la acampada y las sentadas como formas de mantener su reivindicación: "Aquí no nos vamos a rendir".
Además, ha querido subrayar que, desde su punto de vista, la protesta trasciende a una zona concreta de la ciudad. María ha aclarado que no vive en el Trampolín y ha defendido que la acampada reúne a vecinos de distintos barrios.
Su petición, ha resumido, es poder retomar su vida cotidiana: "Lo único que pedimos es recuperar nuestra normalidad". En ese sentido, ha enumerado actividades que asegura echar en falta, como salir a caminar, hacer deporte o regresar a casa más tarde. "¿Yo por qué me tengo que encerrar a las nueve? ¿Yo por qué no puedo ir a andar?", se ha preguntado.
Durante la entrevista, Nacho Abad le ha ofrecido el espacio de 'En boca de todos' para seguir expresando cómo se encuentra. "Que contéis conmigo para lo que queráis", le ha trasladado.
María ha agradecido el ofrecimiento, aunque ha puntualizado que los problemas que describe en su barrio no se limitan a la noche. Según su relato, desde primeras horas de la tarde se producen peleas y otras molestias. También ha mencionado posibles disparos con lo que ha descrito como "pistolitas de esas de aire comprimido", añadiendo inmediatamente: "No lo sé".
En el tramo final, la joven ha pedido a otros vecinos que se acerquen a la acampada y ha reiterado su intención de permanecer junto a sus compañeros durante el fin de semana. "Me duele, mi Ceuta me duele", ha expresado antes de despedirse del presentador, que le ha enviado "un abrazo virtual".