Dolorido y casi sin poder andar, Iñaki una de las víctimas del terrible accidente ferroviario, ha visitado el plató de ‘En boca de todos’ para dar voz a las víctimas de un accidente que no debería haberse producido.
Tan solo unos minutos después de haber salido volando del asiento del tren en el que viajaba y todavía lleno de sangre, Iñaki pidió públicamente ante el micrófono de ‘En boca de todos’ que algo así no podía volver a pasar y tan solo 24 horas después, ha llegado como ha podido al plató para contarnos cómo vivió el terrible accidente ferroviario que le ha costado hasta el momento la vida a 69 personas y que cuenta los heridos por centenares.
Iñaki es uno de los supervivientes del peor accidente ferroviario de España en el que un tren AVE impactó por detrás a un tren Iryo en el trayecto Madrid – Sevilla a la altura de Urda (Toledo). Nacho Abad ha comenzado su entrevista preguntándole cómo se encontraba: “Dolorido, tengo un hematoma en la espalda que va desde el cuello hasta donde la espalda pierde su nombre, la nariz rota, con dolor en la rodilla”.
Iba en el segundo vagón que descarriló, se encontraba al final del vagón en el asiento 16, algo que le ha salvado la vida: “No fui en el coche 1 porque me recogía un amigo en Sevilla y nos íbamos a desayunar en un sitio que me encanta porque normalmente voy en el coche 1 porque voy trabajando y desayunando en el tren”.
Respecto al momento del impacto, ha descrito: “Estoy trabajando y al instante salgo disparado de mi asiento, comienzas a dar vueltas, caes, ruedas… Cuando para todo, la gente: ‘¿Estáis bien? ¿Estáis heridos?’ Lo primero que escuchas es a la gente… Cuando me recompuse, la mayor preocupación de todo el mundo era salir del tren… Sales, miras y no lloras por vergüenza porque cuando ves el panorama ese… Duro, lo que dije ayer: ‘Cómo dantesco’. La gente ya sabía que era peor que lo de Adamuz…”.
Al saber que Iñaki tiene una hija ha querido saber en qué momento habló con ella y cómo ha reaccionado ella desde ese momento en el que la vida le ha devuelto a su padre: “Según salgo del tren hago dos llamadas y una de ellas es mi hija y a mi esposa… Te sientes querido por todas las muestras de cariño que recibes, de gente que no esperabas… Tengo muchos mensajes sin contestar…”.
El presentador es creyente y le ha compartido una reflexión, que el superviviente ha compartido: “Para los que somos creyentes, yo pienso que si estás aquí es que tienes una misión, para hacer el bien y ayudar a otros…”. Iñaki no sabe si tiene una misión, pero sí una segunda oportunidad: “Me han dado una nueva oportunidad… De momento no quiero pensar mucho, quiero recuperarme y volver poco a poco a mi vida. Cuando venía en el coche me ha llamado la psicóloga y ya tengo cita para mañana para comenzar a trabajar con ella. Creo que lo más difícil va a ser sacar todo esto que tenemos en la cabeza”.
Iñaki no ha querido juzgar a nadie ni culpar a nadie de este terrorífico accidente: “Yo no soy quién para juzgar a nadie, pero cuando tengan que rendir cuentas les dirán si lo han hecho bien o no…”, pero sí ha explicado que por su trabajo tendrá que volver a subirse a un tren y no quiere que algo así vuelva a pasar: “Tendré que cogerlo, por mi trabajo tendré que cogerlo… No sé cuándo, pero sí, me visualizo cogiendo otro AVE, si pasa algo tendrá que pasar”.
Le ha contado al presentador que no es la primera catástrofe de la que ha sobrevivido: “De un huracán en Acapulco, me libre por horas y estaba volando a Bogotá cuando se produjo el terremoto, he dado muchas veces al palo”.