El conocido ganadero Roberto López ha denunciado en 'El tiempo justo' el aumento de los costes de producción, la falta de rentabilidad de las explotaciones y la ausencia de relevo generacional, confirmando su participación en la tractorada de Madrid.
Durante su intervención, ha asegurado que los problemas se han agravado en los últimos meses y ha lamentado que cada vez menos jóvenes quieran dedicarse al campo. "Estoy muy decepcionado porque nuestros jóvenes no van a querer seguir", ha reconocido. además, ha explicado que, aunque a finales del año pasado parecía haberse iniciado una tendencia favorable, 2026 ha resultado especialmente complicado para los agricultores y ganaderos. A su juicio, las administraciones no han tomado medidas suficientes para garantizar que las explotaciones puedan vivir dignamente de su trabajo.
Entre los principales problemas, Roberto ha señalado el encarecimiento del combustible y los fertilizantes, además de las decisiones políticas que, según ha denunciado, perjudican al sector. López ha reclamado un mayor respeto por parte de los gobiernos nacionales y de las instituciones europeas, a las que ha responsabilizado de buena parte de las dificultades actuales: "La primera medida más importante es respetar el sector", ha afirmado. Como ejemplo, ha explicado que ha recibido únicamente 640 euros de las ayudas anunciadas, una cantidad que considera insuficiente frente al incremento de los gastos.
Roberto también ha criticado los acuerdos comerciales como Mercosur, que perjudica a los productores españoles. Sobre los costes, ha subrayado: "Los fertilizantes no tienen cotización porque se han disparado tanto los precios que no los puedes ni comprar". También se ha preguntado quién asume las subidas de precio cuando desde el Gobierno dicen que no pueden trasladarse al consumidor.
Por último, Roberto López ha confirmado su intención de participar en la tractorada convocada en Madrid para reivindicar mejoras para el campo. Además, ha destacado la falta de trabajadores en las explotaciones ganaderas, donde, según ha explicado, los salarios pueden alcanzar entre 1.700 y 2.000 euros mensuales sin conseguir atraer suficiente mano de obra local.
El ganadero ha defendido también las oportunidades laborales y de vivienda en los pueblos. Sin embargo, ha advertido de que el futuro del campo seguirá en peligro mientras no se garantice la rentabilidad de las explotaciones y unas condiciones que animen a las nuevas generaciones a incorporarse al sector.