Joaquín Prat ha cuestionado en 'El Tiempo Justo' el futuro ferroviario si las vías de tren presentan los mismos problemas que las que provocaron el accidente de Adamuz. El presentador duda que alguien quiera coger el tren si no se solucionan estos problemas: "¿Quién va a tener narices a subirse un tren?", se ha preguntado en directo.
Borja Méndez, periodista, ha explicado en el programa la polémica del protocolo ferroviario que permite comprobar posibles fallos en las vías mediante trenes con pasajeros y ha relacionado esta práctica con las anomalías detectadas en el tramo del accidente de Adamuz.
ADIF ha aplicado un protocolo que permite utilizar trenes con pasajeros para comprobar posibles anomalías de "repercusión débil" en las vías ferroviarias. Así lo ha explicado Borja Méndez, periodista de ABC, durante su entrevista.
Además, ha detallado el funcionamiento de este procedimiento: "Cuando un maquinista detecta vibraciones, baches o sacudidas bruscas, incluso a más de 200 kilómetros por hora, el siguiente tren que circula por ese tramo debe comprobar si existe realmente algún problema". Méndez ha explicado que las deficiencias se clasifican en débiles, graves y muy graves: "Los maquinistas son los que tienen que informar de esa incidencia"
El periodista ha señalado que este protocolo ha generado controversia entre los profesionales ferroviarios. Mientras algunos maquinistas lo respaldan porque consideran que tienen experiencia suficiente para detectar anomalías, los técnicos de seguridad defienden que cualquier sospecha debería provocar la interrupción del tráfico y la revisión inmediata de la vía.
El objetivo de ADIF ha sido agilizar la circulación y evitar retrasos, aunque, si el siguiente tren confirma el problema, se restringe la velocidad a 160 kilómetros por hora o incluso a 40 si la incidencia es muy grave. Méndez ha advertido de que el mantenimiento resulta fundamental: "Antes de llamar a mantenimiento y que revisen ese lugar, básicamente los maquinistas son los que tienen que informar de esa incidencia".
Joaquín Prat, presentador del programa, ha mostrado su preocupación por este procedimiento y ha reconocido que la posibilidad de que los trenes con pasajeros comprueben posibles fallos en las vías resulta poco tranquilizadora para los usuarios. No obstante, ha insistido en que lo fundamental es, tras detectar una anomalía, se active el mantenimiento correspondiente para garantizar la seguridad ferroviaria,
Además, Borja Méndez ha relacionado esta polémica con el accidente ferroviario de Adamuz y ha recordado que varios trenes anteriores al que descarriló registraron marcas en sus ruedas. Por su parte, el periodista ha insistido en la importancia de la comunicación entre los centros de control y los maquinistas, así como de actuar ante cualquier incidencia: "Lo importante es que se avise para reducir la velocidad en ese tramo".