Juani tiene 83 años y una discapacidad del 90%, pero está a punto de ser desahuciada. Durante su entrevista en 'El tiempo justo', esta anciana ha emocionado a Joaquín Prat al contarle que su padre le regaló el vestido de comunión.
Esta mujer, que utiliza una silla de ruedas, se enfrenta a un desahucio después de haber vivido durante casi 60 años en el mismo hogar. La subida de los gastos y el aumento de la cuota de su hipoteca han convertido su día a día en una lucha por permanecer entre las paredes que conoce desde hace décadas.
Tras enfermar ella y su marido, ambos atravesaron dificultades que les impidieron trabajar con normalidad en el quiosco de prensa que regentaban juntos. Con el paso del tiempo, la cuota mensual de la hipoteca ha pasado de 900 a casi 2.000 euros, una cantidad que Juani y su hijo no pueden asumir. "Nosotros queremos pagar, pero no podemos pagar más de 900 euros", ha explicado con la esperanza de encontrar una solución antes de quedarse en la calle.
Desde que se ha conocido su situación, Juani ha dejado claro que no pide que le regalen nada, sino una alternativa que le permita vivir con dignidad. Le gustaría es encontrar una vivienda adaptada, preferiblemente en una planta baja o en un edificio con ascensor, donde pueda desenvolverse con su silla de ruedas: "Estamos buscando mi hijo y yo algo para meternos porque ese día nos vemos en la calle", ha contado.
La posibilidad de acabar en una residencia le produce tristeza, porque quiere continuar viviendo junto a su hijo, que la ha cuidado durante toda su vida y sigue pendiente de ella incluso cuando sus obligaciones laborales se lo ponen difícil. A pesar de las enfermedades y las barreras físicas, Juani ha aprendido a ser autónoma y a adaptar su hogar a sus necesidades. "Las sillas son mis pies", ha afirmado, recordando que su silla de ruedas le permite seguir haciendo la compra, acudir a sus numerosas revisiones médicas y mantener su independencia.
Entre los recuerdos que Juani guarda con más cariño de su casa, destaca el día de su primera comunión. Cuando tenía 12 años, conoció al padre del periodista Joaquín Prat, Joaquín Prat, quien le regaló el vestido para una ocasión tan especial. Décadas después, Juani recuerda junto al presentador de 'El Tiempo Justo' aquella historia con emoción, un gesto de generosidad que ha permanecido en su memoria a lo largo de toda una vida.
Ahora, mientras se acerca el 19 de octubre, Juani ha reconocido que durante mucho tiempo ha sentido miedo cada vez que sonaba el timbre, temiendo que fueran a echarla de su casa. Sin embargo, no ha perdido las ganas de seguir adelante ni la esperanza de encontrar una solución a tiempo. Después de casi seis décadas construyendo una vida en esa casa, su petición es sencilla: un lugar accesible donde vivir tranquila y con dignidad, conservar su autonomía y permanecer cerca de su hijo.