En esta última entrega de ‘Héroes de Paz’ (la sección estrella de las cámaras ocultas), el programa de Paz Padilla ha vuelto a conmover profundamente a la audiencia al poner el foco sobre la discriminación de género y las injustas barreras que aún siguen existiendo dependiendo del género.
A través de una tensa situación ficticia grabada en secreto, el programa ha desnudado esos prejuicios cotidianos y comentarios despectivos que muchos hombres que desean dedicarse a la danza siguen enfrentando.
La crudeza de la escena no solo buscaba evidenciar una realidad social todavía dolorosa, sino también pulsar el termómetro de la empatía ciudadana en un espacio público para ver quién se atrevía a dar un paso al frente contra la injusticia.
Raimundo ha sido la víctima de esta cámara oculta, un bailarín que ha sufrido en su propia piel y en su propia familia los prejuicios que se han tenido siempre contra los hombres que deseaban bailar.