El exagente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Jorge Gómez ha asegurado en una entrevista en ‘El Programa de Ana Rosa’ que resulta “absolutamente inaceptable” pensar que los servicios de inteligencia no detectaran los movimientos previos a la entrada masiva de personas en Ceuta.
Gómez ha explicado que la frontera es una “zona de interés permanente” para los servicios de información, donde se trabaja durante todo el año y se utilizan diferentes medios tecnológicos y humanos para recopilar información. El exagente ha defendido así el trabajo realizado por sus antiguos compañeros y ha afirmado que está “absolutamente seguro de que han hecho su trabajo escrupulosamente”.
Además, Gómez ha querido diferenciar las funciones del CNI de las responsabilidades del Gobierno. Según ha explicado, el organismo de inteligencia se encarga de proporcionar información para ayudar a las autoridades a tomar decisiones, pero no tiene capacidad para decidir las actuaciones políticas: “El CNI es un órgano que asesora y apoya al presidente del Gobierno y al propio Gobierno. No es un órgano que decide”.
De este modo, el exagente ha señalado que, una vez entregada la información, la responsabilidad pasa a los dirigentes políticos. También ha criticado las dudas sobre la actuación de los agentes y de las fuerzas de seguridad, asegurando que “la Guardia Civil, la Policía, etcétera, se están rompiendo la cara y no se merecen este trato”.
Gómez ha cuestionado la idea de que los servicios de inteligencia deberían de haber predicho con exactitud el número de personas que entrarían en Ceuta. En tono irónico, el exagente ha afirmado que para saber una cifra exacta “tendría que preguntar a una bruja, no al servicio de inteligencia”.
Además, ha sostenido que los informes del CNI tienen como destinatarios finales al Gobierno y que, a la vista de la información publicada, “ya vamos desmintiéndonos porque resulta que sí había información previa”. Sobre la posible responsabilidad de Marruecos, Gómez señaló que el país podría ser responsable “por omisión”, aunque ha dejado abierta la posibilidad de que los nuevos informes aporten más detalles sobre lo ocurrido en la frontera de Ceuta.