Empiezan a nacer las dudas en el madridismo con respecto a hacia dónde va el Real Madrid con José Mourinho en el banquillo. El conjunto blanco suma dos derrotas en siete partidos en LALIGA y ocupa la cuarta posición en la tabla, a seis puntos ya de un FC Barcelona que sigue intratable. Pese a ese sentir dentro de un sector de la parroquia merengue, Carmen Colino desvela en El Chiringuito que en el vestuario de Valdebebas no hay dudas con el técnico portugués, más bien todo lo contrario.
"Aunque en el campo no se está viendo que el Madrid esté bien, la actitud hacia dentro sí ha cambiado de todos los jugadores desde su llegada. Es más, cuando tú hablas con algunos jugadores o habla gente con la que tienes relación, ciertos jugadores te dicen: 'No quiero decepcionar a Mourinho, llega una nueva oportunidad para mí, yo no puedo decepcionar si él confía en mí'. Hay jugadores que mantienen este discurso en los últimos tiempos. A mí, por ejemplo, la actitud de Bellingham este año me gusta un montón. Tchouameni es otro de los jugadores que por lo menos... o Camavinga. Camavinga me consta que es otro de los jugadores que no quiere fallar a Mourinho y que quiere estar ahí. Entonces, creo que la actitud, de entrada, ha cambiado. No tiene nada que ver cómo se comportaban los jugadores el año pasado en el Madrid, que les daba un poco todo igual, a como, aunque en el campo no se esté viendo todavía, a como se comportan este año desde que ha llegado Mourinho", informa Carmen Colino durante su intervención en El Chiringuito de este lunes.
Donde Carmen Colino ve esperanza, Martín Petón desvela un grave problema: "El Madrid tiene un problema gravísimo que acabamos de ver aquí, que es el de la división. Primero, hay ya una división entre "mbappetistas" y "vinicistas". Ahí ya hay una división. Voy a intentar terminar tranquilamente por cómo va esto. Mbappetistas y vinicistas. Ahí hay un duelo al sol entre unos y otros. Malo cuando el germen de la división entra por donde sea, porque eso, que lo puede resolver el entrenador, efectivamente, puede convertir en que haya una segunda parte que es "mourinhistas" y "antimourinhistas", que se añade a la anterior. Todo eso va por elevación, llega hasta el palco. Al final, el problema del Madrid es un problema ahora mismo de disciplina, de disciplina interna. Es decir, al final los equipos de fútbol son divisiones acorazadas. Es decir, tienen que ir todos a la vez. Y en el momento en el que hay piezas que se salen del orden, el equipo se fastidia, y no hay manera de conseguir...".
José Mourinho tiene ahora unos días por delante para analizar problemas y encontrar soluciones. El Real Madrid no volverá a la competición hasta el próximo 10 de octubre ante el Villarreal en LALIGA con lo que el técnico portugués tiene tiempo de sobra para saber qué ha fallado y ponerle remedio.