Leo Messi ha cerrado uno de los capítulos más importantes de su carrera deportiva al decir adiós a la Selección Argentina. El exjugador del FC Barcelona deja un legado para la historia. En su palmarés quedará para siempre el Mundial de Qatar y varias Copa América. Tomás Roncero ha sido siempre un defensor a ultranza de Cristiano Ronaldo -el gran rival de Leo durante gran parte de su vida- pero ha querido reconocer su emoción al escuchar el discurso de 11 minutos que el jugador del Inter de Miami dio ante la afición argentina en el Monumental. Así ha hablado de él en El Chiringuito de este miércoles.
"Muchos compañeros que yo veo aquí, que yo creo que hasta su felicidad personal ha dependido de Messi. Y esa esa esa filiación sentimental te ata de una manera de por vida. Entonces, el día que que ese cordón se rompe, yo estaría ahora mismo desolado como ellos, te lo digo en serio. O sea, a mí sí me ha llegado el el discurso de Leo, porque es verdad que que yo me he dado cuenta que que algunos de mis compañeros, pues con perdón, no se iban de vacaciones igual de felices si Leo triunfaba o no. Porque parecía que es que mm iban en el mismo vagón abrazados. Y y si se baja va a decir: '¿Dónde está Leo?'. Parece como que sin Leo su vida se queda vacía. ¡No pasa nada! Se mira por el retrovisor con orgullo, ha ganado muchas cosas, ha perdido muchas también, porque no siempre ganaba él, pero no sé, yo lo veo, me da me me ha dado pena porque les veo muy tocados. Y las lágrimas de de Matías las entiendo porque me ha pasado cuando se ha ido alguna de mis leyendas. Y cuando se va una leyenda...", señala Tomás Roncero.
El periodista, y aficionado del Real Madrid, recuerda cómo se emocionó el día que Raúl González se despidió del conjunto blanco: "Yo cuando se fue Raúl, lloré. Lloré cuando volvió al Bernabéu, me acuerdo, lloré. Sé que si un día vuelve Cristiano al Bernabéu, lloraré. Hoy fíjate que he visto a Savio nuevamente y me he emocionado porque he recordado el pase que le dio a Anelka en las semifinales de Múnich, que eso nos permitió ganar la Octava. Todos los que te han hecho felices, pues en el fondo somos unos niños todos. Porque el fútbol te lleva a la niñez. Cuando tú cuando tú te enamoras del fútbol, cuando eres un niño que eliges a tus ídolos. Y entonces cuando se van los ídolos, se va una parte de tu niñez. Por eso te digo que yo sí les entiendo la desolación que noto en sus caras, y hombre, no la comparto porque no no es mi equipo pero...".