Julián Álvarez fue el único goleador de un Atlético que no pasó del empate ante el Stuttgart en Champions. El delantero argentino se volvió a reencontrar con el gol en competición europea y no dudó en celebrar el tanto por todo lo alto. Al ex del Manchester City se le vio sonreír, una felicidad que para Jota Jordi es impostada. El tertuliano de El Chiringuito cree que el ariete preferiría haber estado en el Parque de los Príncipes y perder jugando con el FC Barcelona, que haber marcado gol y empatar con su actual equipo. Su opinión provoca un tenso debate en el programa.
Iñaki Villalón, enviado especial a Stuttgart, afirma que Julián Álvarez ha vuelto a celebrar un gol como si nada de lo que pasó el pasado verano hubiera ocurrido: "Con rabia, con rabia, es una liberación para él y de hecho, saliendo de la zona mixta le veíamos sonreír y yo creo que esto es un antes y un después para para Julián, igual que lo va a ser para el Barça, aparentemente, con ese resultadazo que ha sacado en París, pues también lo va a ser para para Julián, o sea que genial".
Jota Jordi, tras ver las imágenes de Julián Álvarez, tira de ironía: "Sí, sí, debe estar muy feliz. Cuando llegue a casa y vea el partido del Barça vs el PSG y diga 'madre mía, y yo aquí jugando a esto y contra estos...'". Unas palabras que no sentaron nada bien a José Damián González, periodista y simpatizante del Atlético de Madrid: "Jugando a 'eso', Julián Álvarez eliminó con el Atlético de Simeone al FC Barcelona en Champions League y Copa del Rey. Dos KO".
El primer gol de la temporada de Julián Alvarez, a los 14 segundos de la segunda parte, acudió al rescate del Atlético de Madrid, hasta entonces desnortado en Stuttgart, pero reactivado y relanzado después, hasta la justa roja directa a Hjulmand y la convicción posterior de que el empate era un resultado muy válido.
A los 14 segundos del inicio de la segunda parte, cambiado Jonathan David por Lookman, empató el Atlético. El pase fue del nigeriano, el toque con la izquierda incontestable, muy difícil y decisivo fue de Julián Alvarez. Un remate perfecto en el área. El empate. El grito del delantero argentino fue una descarga de rabia y euforia. Lo necesitaba. Él y su equipo. La Champions es el territorio más productivo de ‘La Araña’. Su último gol con el Atlético, antes de todo el lío veraniego del Barcelona, fue en este mismo torneo, en la ida de las semifinales contra el Arsenal, el pasado 29 de abril. Son ya 18 goles en 28 encuentros en el máximo torneo como rojiblanco. Seis en los últimos nueve y doce en los últimos 18.