Paz Calap, la coach de 'El camino de la verdad', propone a los hijos un ejercicio para sacar toda la rabia acumulada a través del boxeo. Durante la dinámica, tendrán que recordar momentos de su vida en los que han sentido dolor o enfado relacionados con sus padres. María Lara se abre durante el ejercicio y consigue emocionar a todos sus compañeros.
María Lara comienza recordando los momentos más duros de su infancia: "Lo primero que más me dolía era cuando era pequeña y me llamaban maricón porque no entendía por qué me llamaban así. Yo no sabía ni lo que me estaba pasando". Además, explica cómo se sintió incomprendida por su familia: "Cuando mi familia no me entendía y me decían que era moderna por no aceptar que yo era diferente".
Sin embargo, el momento que más le cuesta afrontar llega cuando recuerda la muerte de su pareja: "Lo que más me duele o me da rabia del mundo es cuando se suicidó mi novio. Eso no lo soporto y no lo voy a soportar nunca en la vida. Era la persona que me había aceptado en todas mis facetas y era la primera vez que alguien me aceptaba y no le molestaba nada de mí. Luego se suicidó y me quedé sola otra vez, por eso tengo mucha rabia".
Pablo recuerda cómo afectó esa pérdida a su hija: "La muerte de Dani a mi hija le arruinó la vida, era el amor de su vida. Era un chico maravilloso, bueno".
José se sorprende al ver que todos los participantes se emocionan con el relato de María Lara, excepto su padre: "Lo veo con una integridad. Está su hija diciendo que se ha suicidado su novio y me sorprende". Por su parte, Mika cree que Pablo podría mostrar sus emociones en privado: "Es un hombre y es machista, pienso que seguramente luego llorará solo, cuando nadie le ve".
María Lara explica que su padre tiene dificultades para expresar sus sentimientos: "Siempre está bloqueando sus sentimientos, es como que tiene una barrera. Creo que asocia las lágrimas con la debilidad".
Al terminar el ejercicio, María Lara reconoce sentirse aliviada, aunque con dudas sobre cómo reaccionará su padre. Sin embargo, Pablo sorprende a su hija acercándose para darle un abrazo, un gesto que provoca que ella vuelva a romperse: "Hacía mucho tiempo que lloraba en el hombro de mi padre".