María José y José llegan a 'El camino de la verdad' con una herida que sigue muy presente en su relación. Madre e hijo se enfrentan a uno de los episodios más dolorosos de su pasado: la decisión de María José de marcharse y dejar a sus hijos, un hecho que José todavía no ha conseguido perdonar.
Durante una conversación con Manuel Díaz 'El Cordobés', María José explica qué le llevó a tomar aquella decisión: "Tomé una decisión en un momento dado y ellos se sintieron abandonados. Teníamos un pequeño negocio y ellos estaban en un plan que ni querían estudiar ni querían trabajar, entonces los dejé allí. Como yo no sabía llevar el negocio, ahí lo tenían".
La participante reconoce que lleva años arrepintiéndose de lo ocurrido: "Me he arrepentido millones de veces. José ya estaba independiente y a los dos pequeños les estuve pagando el alquiler, la luz y el agua hasta que llegó un momento en que ya podían ellos solos". Aun así, admite que su hijo fue quien peor lo pasó.
José también hace autocrítica y reconoce que él tampoco ha sido un hijo perfecto: "Yo no soy el hijo perfecto, yo también la he hecho sufrir". Sin embargo, recuerda el sufrimiento que vivieron él y sus hermanos tras la marcha de su madre: "La rabia que sentía cuando era el padre de mis hermanos. Mi madre algo de comida compraba, pero hay cosas que nadie sabe, como pinchar la luz porque nos la habían cortado y no se podía pagar, y tener que hacerlo a escondidas para que no nos multaran".
El participante asegura que esa experiencia marcó su forma de entender la familia: "Yo no soy padre, pero entiendo que la máxima prioridad de un padre tiene que ser sus hijos por encima de todo".
Finalmente, María José confiesa que todavía no ha conseguido perdonarse por aquella decisión: "En ese momento pensaba que les iba a dar una lección, que les iba a espabilar. Yo no me he perdonado".