Verónica Hidalgo, de 44 años, atraviesa una de las etapas más complicadas de su vida. La que fuera Miss España 2005 ha visto cómo todo su mundo se ha venido abajo tras el ingreso en prisión preventiva sin fianza de su marido y padre de su hija, Juan Andrés González Santos, el pasado mes de abril. A este difícil momento se suma una historia personal marcada por su deseo de ser madre y todas las dificultades que se encontró para conseguirlo y a las que ahora va a poner palabras y desahogarse por completo en su entrevista más personal en ‘¡De Viernes!’.
Durante meses, Verónica Hidalgo ha tratado de ocultar el infierno por el que está pasando con la situación de su marido, sin embargo, ya no ha podido más y ha puesto palabras a la pesadilla que está viviendo. El hecho de ver en la cárcel a su marido y padre de su única hija es una situación que nunca hubiera imaginado, así como lo traumático que fue el día de la detención de este en su propio domicilio.
Juan Andrés González Santos se encuentra en prisión preventiva en la cárcel de Estremera 7 de Madrid por, supuestamente, pertenencia a una organización criminal y blanqueo de capitales. El padre de la hija de Verónica Hidalgo podría enfrentarse a una pena de nueve hasta doce años de prisión en caso de ser considerado partícipe de la organización y hasta quince años si se demuestra que tuvo algún cargo en el grupo delictivo.
A la espera de juicio, la que fuera Miss España 2005 se ha convertido en el apoyo más fuerte del publicista al que puede ver durante dos horas en dos vis a vis mensuales, tal como ella misma ha contado finalmente. Lejos de lo que se podría imaginar, su relación se ha visto fortalecida y la modelo tiene claro que va a estar a su lado en estos durísimos momentos.
La primera pista de la pesadilla que se iniciaba hace meses para Verónica Hidalgo, esta la dio en sus redes. Una publicación del pasado 16 de junio dejaba en el aire que algo no iba bien en su vida. “Hay momentos en los que todo parece tambalearse, días en los que las fuerzas flaquean”, eran las palabras que desataban las alarmas. Lo que apuntaba a ser una crisis de pareja y que la propia modelo confirmaba después, resultaba ser algo mucho más complejo.
El tema saltó por los aires por unas facturas que Hacienda intercepta, “unas facturas falsas para ir sacando dinero” (Juan Andrés tenía una tienda de vinilos) y el momento de la detención en el domicilio es una de las situaciones más traumáticas por las que Verónica Hidalgo ha pasado, tal como ha contado.
Lo que parecía ser una mañana normal cambió por completo cuando los agentes llamaron a su puerta para proceder al arresto de Juan Andrés González Santos. En shock, por presenciar lo que estaba ocurriendo, la que fuera Miss España 2005 confesaba que lo que le surgió hacer en ese momento fue ir a buscar a su hija de año y medio para calmarla y tratando de rebajar la tensión.
A partir de ese momento, la policía se lo llevaba y el que había sido su mundo hasta ahora cambiaba por completo. En la conversación en la que con el periodista Kike Calleja se liberaba y hablaba de este tema tan difícil para ella, la modelo admitía “no tener ni idea” de todo esto y que el hecho de que haya salido a la luz le ha hecho todo más complicado.
A este difícil momento se suma otro en su historia personal que le afectó mucho durante tres años y que tanto a ella como a su marido les hizo sufrir mucho. Las dificultades que Verónica Hidalgo tuvo para ser madre fue un camino de lo más duro y en algún que otro momento ella pensó “en tirar la toalla” para cumplir su sueño.
Tras someterse a varios tratamientos de reproducción asistida sin éxito y contando que, tras siete estimulaciones ováricas esto le afectó a nivel emocional y hormonalmente, también tuvo que operarse las trompas de Falopio y creyó que en ese momento definitivamente se “volvería loca”.
“Todo esto aquí se cuenta muy rápido, pero estamos hablando de muchas estimulaciones, de mucho dinero... es complicado y he pensado en dejarlo muchas veces”, indicaba la modelo de cómo vivió el que era su gran sueño de convertirse en madre. Finalmente, y tras confiar en otra clínica, lograba su deseado embarazo y el 11 de enero de 2025 nacía su hija Leandra tras haber pasado mucho desgaste físico y emocional durante el proceso. En ese camino, Verónica Hidalgo resalta el apoyo de su marido, él era de los dos el “positivo” y el que animaba a seguir.
Tras haber superado ese proceso tan difícil, ahora Verónica Hidalgo intenta afrontar esta nueva realidad, teniendo a su hija como máxima prioridad y sin soltar la mano de su marido a la espera de que la justicia dicte sentencia.