Lolita Flores se sienta en ‘¡De Viernes!’ para descubrir su nuevo proyecto profesional -su regreso a la gran pantalla como actriz tras 20 años sin interpretar un papel protagonista- y revelar algunos episodios hasta ahora desconocidos de su trayectoria profesional y personal. Entre lo nuevo que desvele y las siete curiosidades que escribimos a continuación descubrimos anécdotas sorprendentes y desconocidas de la hija de Lola Flores.
Lolita ha confesado en público que tiene un gran miedo: ser enterrada viva. Tanto es así que en mayo de 2026 dejó constancia de cómo quieren que la entierren para no pensar en esa terrible posibilidad. La hija de Lola Flores ya ha avisado que ella pasará a la otra vida junto a un “teléfono móvil, un martillo, agua, dinero y hasta una escalera”, entre estos objetos para quedarse tranquila.
La intérprete ha bromeado mucho sobre este tema, pero es algo que le preocupa y también ha dado otra opción para que se compruebe que realmente no está viva. Lolita ha bromeado con permanecer cuatro días en el salón como improvisado velatorio antes de que la entierren por si se despierta.
Una de las costumbres más arraigadas de la artista es comenzar la mañana comiéndose un ajo crudo, una rutina, que según ha contado, mantiene desde hace unos cuarenta años. Después toma su café con leche y avena y una tostada de jamón serrano.
Lolita ha estado rodeada desde su infancia de famosos, pero compartió vecindario con Pepa Flores, más conocida como Marisol. Durante una de sus intervenciones televisivas recordó que vivían en el mismo edificio: ella, en el tercero y, Marisol, en el quinto. La actriz incluso iba a buscarla al colegio en alguna ocasión y Lolita subía a su casa porque le encantaba estar con ella.
La boda de Lolita con Guillermo Furiase, celebrada en 1983, se convirtió en el acontecimiento del año y en uno de los enlaces más multitudinarios. La expectación fue tal que la cantante no pudo llegar al altar como estaba previsto y tuvo que casarse en la sacristía. Un evento del que queda la célebre frase que lanzó su madre, Lola Flores, para pedir a la multitud que se marchase: “Si me queréis, irse”.
La vivienda de los Flores era mucho más que un hogar: también era un punto de encuentro de artistas. De ahí que Lolita haya contado entre su variedad de anécdotas que ella conoció a figuras como Sophia Loren, Kirk Douglas y Ava Gardner en el salón de su casa. La actriz no era solo mera espectadora de las reuniones organizadas por Lola Flores y Antonio González ‘El Pescaílla’. Para amenizar a los presentes su padre le animaba a cantar cuando las fiestas se alargaban y así es como se fue forjando la artista que es.
Lolita lo ha revelado, aunque por muchos no es conocida, una de las ocurrencias más llamativas de Lola Flores. ‘La Faraona’ decía que cuando muriese se convertiría en una mosquita pequeña para enterarse de todo lo que sucedía en casa y escuchar las conversaciones de sus hijos.
Aunque ha crecido en una de las familias más conocidas de España, Lolita no ha tenido reparos en decir que también ha vivido etapas económicas complicadas. En su entrevista con Bertín Osborne en ‘Mi casa es la tuya’, explicó que llegó a pedir dinero a su hermana Rosario para poder hacer frente a sus gastos más inmediatos.