Beatriz Trapote se sienta en el plató de '¡De viernes!' tras su enfrentamiento con Belén Esteban, en el que quedó claro que su relación estaba lejos de llegar a un entendimiento tras años enfrentadas. Ahora, la mujer de Víctor Janeiro regresa al programa dispuesta a despejar todas las dudas sobre su enemistad con 'La patrona', sobre la que lamenta que "no sea capaz de enterrar el hacha de guerra". Durante su entrevista, Trapote no ha podido contener las lágrimas y ha recibido una inesperada llamada de apoyo por parte de su sobrina, Juls Janeiro.
Un momento de lo más emotivo que se producía después de que Beatriz Trapote le dedicase en el programa unas palabras de amor absoluto a su sobrina: "Me sorprende tanto la fortaleza que tiene con 23 años. Yo sé que ella lo ha pasado muy mal, la he visto llorar y sufrir". Asimismo, ha asegurado que Juls "ha intentado en todo momento ha estado con su hermana, tapando muchas cosas para tener una buena relación con ella, y no ha podido ser".
Beatriz, muy emocionada, ha recordado una de sus más recientes conversaciones sobre su incursión al mundo de la prensa del corazón: "Ella me decía: 'Yo he necesitado mi tiempo". Y es que, según cuenta Trapote, para Juls fue muy duro el momento en el que cumplió 18 años y comenzó a plantearse qué iba a pasar con ella y su mediática situación familiar.
"La apoyo y estaré aquí a muerte. Lo único que quiero es que no sufra. Es su verdad y ahora es su momento, es joven, y ojalá ella sea la futura reina", ha dicho Beatriz con lágrimas en los ojos antes de que Lydia Lozano la interrumpiese para anunciar una sorpresa.
Ha sido entonces cuando Juls Janeiro ha entrado en directo vía llamada telefónica. Con la voz entrecortada al ver a su tía llorando al hablar sobre ella, la hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario se ha dirigido a ella con unas palabras de apoyo:
"Se me parte el corazón viéndola llorar. Me sabe muy mal verla llorar porque no se lo merece", ha dicho Juls Janeiro, antes de trasmitirle a su tía que está totalmente de su parte: "Solo quería llamarla para decirle que tiene todo mi apoyo, que la quiero mucho y que no llore que está muy guapa. El chocolate con churros me lo como yo con ella".
Conmovida por la llamada de Juls, Beatriz Trapote ha confesado que fue su sobrina la que le despertó el instinto maternal. Un sentimiento protector que también ha marcado su forma de afrontar el conflicto familiar: "He sufrido y he callado mucho, pero siempre he intentado que todo fuera a bien, sobre todo los niños que no se merecen todos los daños colaterales".