Un escalofriante suceso ha conmocionado recientemente a la ciudad de Budapest tras la detención de un hombre de 30 años que venía coleccionando partes de cuerpos humanos que había obtenido en cementerios abandonados y en su lugar de trabajo en un hospital. La historia del conocido ya como caníbal de Budapest ha dejado muy impresionados a Iker Jiménez y Carmen Porter, destacando que este caso “es el del Jeffrey Dahmer húngaro”.
“Esto es bastante terrorífico”, son las palabras con las que presentadora de ‘Cuarto Milenio’ ha descrito la situación que la policía de Hungría se ha encontrado tras la detención de este hombre que trabajaba como camillero en un hospital y entrar en su casa. “Se han encontrado con un verdadero museo del terror”, Carmen ha sentenciado.
Siguiendo unas prácticas similares a las que hacía Jeffrey Dahmer y por las que ha sido señalado como uno de los asesinos en serie más tenebrosos de la historia de EEUU, parece que la historia del camillero de Budapest repite esos rituales macabros con los cuerpos de sus víctimas
Durante un registro del apartamento del hombre, los investigadores incautaron cráneos, una pantorrilla con pie y una mano, así como una reconstrucción de un rostro humano preparada con piel facial. También se encontraron otros huesos guardados en una maleta. “Tenía un corazón metido en un bote”, recalca Carmen Porter a lo que añade que aún “no se sabe todavía si es humano o es animal”.
El camillero, que permanece detenido, admitió en el interrogatorio haber recolectado los trozos de cadáveres y dijo que se sentía particularmente atraído por las partes de cuerpos humanos y que había preparado comida con algunas de ellas y se las había comido. “Este caso da miedo”, ha recalcado Iker Jiménez al escuchar los datos recopilados por Carmen Porter.
En el comunicado que la presentadora ha leído, se indica que este hombre "siente pasión por la anatomía y la patología, y le gusta diseccionar animales". Sospechan que obtuvo las partes del cuerpo a través de su trabajo en un hospital y desenterrando cadáveres "en cementerios abandonados en Eslovaquia y Hungría".
La detención del individuo también ha supuesto el abrir una investigación de todo lo que ha incautado la policía en su aparamento: desde ordenadores, tarjetas SIM, los restos humanos recuperados que ahora están estudiando los forenses y que podrían ampliar el presunto número de delitos cometidos.
Para tratar de analizar qué pasa por la mente de una persona que hace esto, Iker Jiménez y Carmen Porter han requerido del conocimiento de Vicente Garrido, criminólogo, psicólogo perfilador y profesor de la Universidad de Valencia. Este ha hecho un análisis de algunos aspectos de este caso:
“La persona se activa sexualmente con la contemplación del cadáver y lo que es más importante con la mutilación con todos esos rituales. De ahí que se haya encontrado un auténtico santuario”, indica haciendo referencia a la tétrica imagen que se han encontrado en su apartamenteo. Por otro lado, también indaga en el punto de comerse la propia carne, el tema del canibalismo.
“Le provoca una satisfacción como pasaba con el caso de Jeffrey Dahmer. Sobrevivía en su propio mundo donde había grandes carencias afectivas y él buscada el afecto y el sexo en el tacto frío del cadáver”, ha señalado, poniendo con sus palabras los vellos de punto en los presentes.
“Da miedo este caso y también escuchar a Garrido”, ha puntualizado Iker Jiménez tras este análisis que ha dejado patente el perfil del ‘monstruo o caníbal de Budapest’.