‘Código 10’ volvió a poner el foco en la situación que atraviesa Ceuta después de revelar unos informes policiales que, según la información ofrecida por el programa, advertían de una posible entrada masiva de migrantes y apuntaban a una eventual implicación de Marruecos en su organización.
Tras dar a conocer estos documentos, el espacio conectó en directo con José María Fernández, desplazado hasta la ciudad autónoma. Junto a él se encontraban Yoli y María José, dos vecinas que compartieron el relato que les había llegado a través de unos amigos presentes en un restaurante en el que, según explicaron, también estaban los ministros Ángel Víctor Torres y Elma Saiz.
Yoli dejó claro desde el principio que ninguna de las dos había presenciado directamente la escena. Su testimonio procedía de unos conocidos que cenaban en el mismo establecimiento y que, en ese momento, estaban siguiendo ‘Código 10’ desde un teléfono móvil.
De acuerdo con esta versión, ambos ministros se encontraban inicialmente conversando en un ambiente distendido. La vecina aseguró incluso que sus amigos les habían trasladado que estaban “hablando mal del delegado del Gobierno”, aunque reconoció que ellas no lo habían escuchado personalmente.
La situación habría cambiado coincidiendo con la emisión de la información del programa. “Han empezado a sonar móviles”, explicó Yoli, antes de vincular ese momento con la exclusiva que acababa de ofrecer ‘Código 10’.
“Se acabó la fiesta, nunca mejor dicho. Se han levantado y han salido corriendo”, afirmó la entrevistada. Según el relato que recibió, algunas de las personas que se encontraban en el local les habrían despedido con un irónico comentario: “Venga, que ya es hora de ir a trabajar”.
Desde plató insistieron en aclarar que las vecinas no habían visto lo ocurrido con sus propios ojos y que tampoco podían acreditar qué mensajes recibieron los ministros ni el motivo exacto de su marcha. Yoli, sin embargo, consideraba que la coincidencia temporal resultaba significativa: “Si nuestros amigos lo estaban viendo y, de repente, se acabaron las risas, se levantaron y se fueron: blanco y en botella”.
Más allá de esa escena, María José expresó su preocupación por lo que, según su experiencia, están viviendo numerosos habitantes de la ciudad. La vecina aseguró sentirse “una privilegiada” por encontrarse en una zona céntrica y poder permanecer en la calle mientras, sostuvo, otras familias sienten miedo incluso para abandonar sus casas.
“Están los ministros que tienen que velar por nuestra seguridad riéndose mientras hay vecinos en Ceuta que no pueden salir ni de su casa”, lamentó. También denunció las condiciones en las que, según afirmó, trabajan policías, guardias civiles, militares y sanitarios desplegados en la zona.
La entrevistada elevó notablemente el tono de sus críticas contra el Ejecutivo y reclamó explicaciones sobre su actuación. Sus palabras incluyeron graves acusaciones y especulaciones contra el presidente del Gobierno y varios ministros que no fueron acompañadas durante la conversación de pruebas que permitieran confirmarlas.
María José también quiso dirigirse directamente a Susana Díaz, presente en la conexión con el programa, para reclamar una respuesta dentro del PSOE. La ceutí pidió que más representantes socialistas se desmarcaran de Pedro Sánchez y defendieran públicamente a los ciudadanos afectados.
“Me gustaría escuchar a más gente dentro de vuestro partido que es del PSOE, que no es sanchista, defender a España”, manifestó. La vecina criticó lo que considera falta de determinación entre algunos miembros de la formación y defendió que el partido está compuesto por muchos trabajadores y familias más allá de su actual líder.
“Ojalá Ceuta sea el principio del fin de esta clase política, porque aquí todos habláis y mentís y el pueblo se calla”, sentenció antes de pedir una movilización sin distinciones ideológicas.