Eduardo, natural de Vitoria-Gasteiz, es uno de los más veteranos del concurso, con 38 programas a sus espaldas. Con 66 años, de los cuales 45 los vivió trabajando en Alemania, acude a ‘¡Allá tú!’ con la idea de llevarse el máximo dinero posible y jugar hasta el final.
A lo largo del programa, Eduardo no dejó de sorprender y protagonizó momentos tanto divertidos como emotivos. Compartió con el plató su historia de vida: cómo se marchó con 20 años a una fábrica de conservas en Alemania sin saber una palabra del idioma y cómo allí conoció a su mujer.
En la recta final, Eduardo tenía un panel muy favorable, con la oportunidad de llevarse 12.500 euros, pero con la posibilidad de llevarse tan solo un kilo de patatas. Tras una oferta de la banquera de más de 3.000 euros, Eduardo fue claro y honesto con sus compañeros y Juanra Bonet: ‘’Voy a por los 12.500 euros’’, y trituró la oferta.
Posteriormente, perdió la oportunidad de llevarse esos 12.500 euros, y ya solo quedaban dos cajas, una con 2.500 euros y otra con el kilo de patatas. Los números de las dos cajas tenían un significado especial para Eduardo, una tenía el cumpleaños de su hijo, y la otra el día de su mujer. El presentador le ofreció a Eduardo su última oportunidad: un cambio de caja.
‘’Me quedo con mi caja’’, respondió sin dudar Eduardo. Finalmente, Juanra Bonet abrió la caja del concursante y descubrió que el concursante se iba a casa con un kilo de patatas. Su reacción fue de lo más divertida: ‘’Voy a hacer unas patatas a la riojana riquísimas’’.