Rafa, de 34 años, llegó al plató de '¡Allá tú!' desde Motril y Almuñécar con muchísima ilusión por jugar. El concursante no se separó durante todo el concurso de un boliche, objeto con el que su abuela, fallecida hace exactamente un año, jugaba cuando él era niño.
El concursante trabaja en un vivero de flores junto a su madre y su hermano, y llegó al concurso con un sueño claro: ayudar a su madre a jubilarse antes de tiempo, comprarse una vivienda y regalarle un viaje a Costa Rica.
La recta final del programa fue lo que marcó el paso de Rafa por ‘¡Allá tú!’. Con 75.000 euros en juego, la banquera realizó una oferta de 15.050 euros, lo que le hizo dudar muchísimo a Rafa. Pidió consejo a sus compañeros, los que le recomendaron seguir abriendo cajas buscando una oferta mejor debido al gran panel que tenía. Sin tenerlo demasiado claro, acabó finalmente por triturar la oferta y seguir abriendo.
En la siguiente, abrió una de las cajas grandes, que contenían 50.000 euros, pero el abrir una caja roja, hizo que todo se tranquilizase y optase a una oferta mucho mejor. Y así fue, llegaba una nueva propuesta, esta vez de 25.025 euros, y aunque siguiesen en juego los 75.000 euros y que Rafa admitiese que su caja huele a dinero, lo tenía muy claro, la mejor opción era plantarse.
Rafa se plantó con la oferta de la banquera: 25.025 euros. Su caja, la número 7, escondía exactamente 25.000 euros: ''Las gallinas que entran por las que salen, enhorabuena'', le decía el presentador.