Pili, de Teruel, se ha ganado a pulso su apodo de 'Colorín'. Y en la recta final de su jugada en '¡Allá tú!' ha vuelto a demostrar por qué: bromas, bailes, ocurrencias y una alegría que ha contagiado a sus compañeros incluso cuando las cajas se han puesto cuesta arriba. La banquera podía apretar todo lo que quisiera, pero quitarle la sonrisa iba a ser bastante más difícil.
Eso sí, detrás de tanto buen humor había una decisión que le tocaba muy de cerca. Su caja, la número 12, estaba vinculada a tres personas fundamentales en su vida. Renunciar a ella a cambio de una oferta no iba a resultar tan sencillo como pulsar el botón de la trituradora.
Con los 150.000 euros todavía en juego, Pili ha recibido una oferta de 6.140 euros. Sus compañeros la han animado a seguir y ella ha decidido triturarla. Quedaba el premio más alto y merecía la pena intentar conservarlo unas cajas más.
Pero la siguiente ronda ha complicado mucho las cosas. La caja de Chus ha escondido precisamente los 150.000 euros, un golpe que ha dejado al plató entre lamentos. Pili, sin embargo, ha encajado el disgusto con una frase que resumía su actitud: "Es así el juego, hija".
La banquera ha aprovechado para lanzar otra pulla, que Juanra Bonet ha trasladado a la concursante: "Ni cantar, ni dibujar, ni bailar. Y encima, ni jugar". Lejos de enfadarse, Pili se ha sumado a la broma: "Dile que tiene toda la razón del mundo". Y todavía quedaban ganas de sacar las castañuelas.
Pili tenía claro por qué quería conservar su caja: el día 12 habían nacido su padre, su tía Magdalena y su nieto. "Yo me voy a quedar con esta caja, haya lo que haya", ha anunciado, decidida a confiar en un número con mucho más valor sentimental que estadístico.
Mientras tanto, cada apertura se ha convertido también en una pequeña despedida. Fernando le ha recordado que da "color a la vida" y Ulises ha destacado todo lo que se llevaba del concurso, aunque el dinero no estuviera acompañando. Ella lo tenía clarísimo: eran cosas "que no se compran con dinero".
La concursante incluso ha explicado su plan de visitar a sus compañeros uno por uno con su coche. Entre promesas de reencuentro, bromas y emoción, también ha rechazado una nueva oferta de 777 euros. Pero la siguiente llamada iba a hacerla dudar de verdad.
La banquera ha puesto 1.555 euros sobre la mesa. Y, esta vez, Pili no ha corrido hacia la trituradora. "Es dinero", ha reconocido, mientras miraba la caja que tanto significaba para ella.
El dilema quedaba resumido en sus propias palabras: "Estos son 1.555 y el número 12 son tres nombres". Ha pedido consejo, ha planteado montar una fiesta con el premio y ha recordado su deseo de viajar a Nueva Caledonia. Durante unos instantes parecía que iba a mantenerse fiel a su caja, pero finalmente ha cambiado de idea: "Me quedo con 1.555".
La apertura final ha confirmado el acierto de su decisión. Aunque los 5.000 euros habían llegado hasta el último tramo, su caja escondía el juego de equilibrio. Pili Colorín se ha llevado los 1.555 euros y el cariño de un plató al que le ha regalado unas cuantas razones para reír.