Nuria sabe lo que es tener aficiones de lo más variadas: es educadora social, le gusta el ganchillo y también el skate. Pero en ‘¡Allá tú!’ le ha tocado enfrentarse a una actividad para la que cuesta bastante más prepararse: decidir qué hacer cuando tienes 12.000 euros sobre la mesa y un panel que invita a seguir soñando.
La concursante de Barcelona ha vivido su gran momento acompañada de su madre, Fina, que tenía bastante claro lo que haría en su lugar. Nuria, sin embargo, no terminaba de verlo. Porque una cosa es animarse a abrir cajas y otra, muy distinta, renunciar a un dinero que ya puedes llevarte a casa.
La jugada se ha ido poniendo cada vez más interesante para Nuria. Entre los ánimos de sus compañeros y la celebración de cada apertura favorable, la concursante ha llegado a quedarse con una única caja roja en el panel y los 75.000 euros todavía en juego.
La banquera ha tenido que responder a ese escenario con una oferta de 12.000 euros. Una cantidad para pensárselo, aunque aceptarla significara renunciar a descubrir hasta dónde podía llegar aquella buena racha.
"¿Es real?", preguntaba Nuria, que poco después reconocía: "Estoy soñando". Pero había una condición que la devolvía rápidamente a la realidad: si trituraba el cheque, tendría que abrir dos cajas más.
"Vale, necesito consejo", ha pedido entonces. Y consejos no le han faltado. Lo complicado iba a ser elegir con cuál quedarse.
El compañero al que Nuria ha recurrido como "consejero porcentajero" se ha mostrado partidario de continuar: "Este panel es para jugarlo totalmente". Su madre coincidía: "Yo jugaría", le ha dicho Fina, recordándole que la decisión y el dinero eran de ella.
Pero Nuria tenía una preocupación muy concreta: ¿qué pasaría si abría la caja de los 75.000 euros? Aunque quedaban otras cantidades atractivas, perder el premio más alto podía cambiar mucho la siguiente oferta.
En busca de otra perspectiva, ha consultado a Cristina. Su compañera ha defendido la opción de plantarse: "Eso lo tienes en la mano". También ha señalado que los 12.500 y los 15.000 euros del panel no suponían una diferencia tan grande respecto a lo que ya podía asegurar.
Entre quienes veían una oportunidad para arriesgar y quienes preferían conservar el premio, Nuria ha seguido dándole vueltas. Incluso ha llegado a anunciar: "Voy a triturar, ¿eh?". Pero la decisión definitiva ha sido otra: "Me planto".
Con los 12.000 euros asegurados, tocaba comprobar qué habría ocurrido si hubiera continuado. Nuria ha elegido las dos cajas que habría abierto: la número 9, que contenía 12.500 euros, y la número 20, donde estaban los 5.000.
Los 75.000 euros seguían a salvo, por lo que la oferta habría subido, aunque no se ha confirmado una cantidad concreta.
Faltaba la última revelación: la caja de Nuria escondía 15.000 euros, 3.000 más de los que había aceptado. "Espero que no te quite el sueño", le ha dicho el presentador.
Nuria se ha despedido dando las gracias a sus compañeros y con 12.000 euros de premio.