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¡Allá tú!

¡Allá tú!11 septiembre 2026

Eder se planta al límite de los nervios en ‘¡Allá tú!’: “Si juego me va a dar un infarto”

El concursante de Bizkaia vive una remontada de infarto junto a su abuela y acaba aceptando 1.650 euros. ¿Había más dinero en su caja?
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Eder ha pasado por todos los estados de ánimo posibles, junto a su abuela, en su concurso de ‘¡Allá tú!’. Ha bailado, ha triturado ofertas, ha visto cómo su suerte cambiaba cuando peor pintaban las cosas y ha terminado pidiendo un respiro. Una aventura familiar en la que no han faltado las risas… ni los sudores ante la posibilidad de marcharse con muy poco dinero.

Porque una cosa es ver las cajas desde casa y otra muy distinta decidir qué hacer cuando los euros están en juego. Y Eder, que ha asegurado que llevaba todo el año siguiendo el programa, ha acabado comprobando que desde el sofá se sufre bastante menos.

Los amuletos de Eder y un premio que ya tenía a su lado

El concursante de Bizkaia había reunido unos cuantos recuerdos de su paso por el programa para intentar atraer a la suerte: fotos con sus compañeros, un angelito, una gominola y una pulsera hecha por el hijo de Sara, de Galicia. Su abuela también había aportado un elefante que llevaba medio siglo con la familia.

Eso sí, el amuleto venía con una pequeña aclaración: siempre les había dado suerte, “pero no en lo económico”. Un matiz que no ha pasado desapercibido en un concurso en el que se aspira a ganar dinero.

Aunque los grandes premios iban desapareciendo, sus compañeros le han recordado que había algo que ninguna caja podía mejorar. “El premio más grande lo tienes a tu derecha”, le ha dicho Jessy, de Lugo, en referencia a su abuela.

Seis cajas rojas seguidas devuelven la ilusión al concursante

Con los 15.000 euros como mayor cantidad todavía en juego, Eder ha recibido una oferta de 980 euros. Sus compañeros le han animado a seguir: quedaban muchas cajas rojas por abrir y todavía había margen para darle la vuelta a la partida.

Y entonces ha llegado la reacción. Tras deshacerse de tres cajas rojas, la propuesta de la banquera ha subido a 1.380 euros. Eder tampoco la ha aceptado y ha continuado jugando hasta encadenar seis rojas seguidas, una racha que ha cambiado el ambiente del plató.

Pero la remontada también ha traído nuevas dudas. Su abuela le ha dejado claro que podía coger el dinero si quería terminar con la incertidumbre. Él, en cambio, estaba dividido: “Yo quiero jugar”, ha reconocido, antes de añadir la pega: “Pero mi bolsillo no”.

Entre decisión y decisión, Eder ha encontrado tiempo para explicar lo que estaba significando aquella aventura: “Esta experiencia me ha cambiado la vida. O sea, es preciosa, de verdad”. Incluso ha bromeado con volver al programa.

“Ya no recomiendo venir”: los nervios se apoderan de Eder

La siguiente ronda ha vuelto a complicar las cosas. Eder ha perdido la posibilidad de llevarse los 15.000 euros y se ha quedado con los 5.000 euros como último gran objetivo. La banquera le ha ofrecido entonces 1.650 euros.

Seguir podía mejorar la propuesta, pero también dejarle sin su mejor baza. Y el concursante ya no tenía tan claro que le compensara otra dosis de suspense: “Es que si juego me va a dar un infarto”.

Su entusiasmo de unos minutos antes ha dado paso a una rectificación de lo más divertida: “Ya no recomiendo venir al programa porque esto te da un infarto cuando vienes aquí”.

Después de consultar con su abuela y darle unas cuantas vueltas, Eder ha tomado la decisión definitiva: “Me planto”.

Su caja escondía 500 euros

Con los 1.650 euros asegurados, todavía faltaba descubrir qué habría ocurrido si hubiera seguido. La siguiente caja que habría abierto no contenía los 5.000 euros, de modo que podría haber recibido una oferta superior.

Sin embargo, la revelación final le ha permitido respirar: su caja guardaba 500 euros. Los 5.000 estaban en la de Fernando.

Eder ha terminado llevándose más del triple de lo que escondía su caja y una experiencia compartida con su abuela que sus compañeros no han dejado de reivindicar. Él también lo tenía claro: “Eso es lo que me llevo, eso es verdad”.

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