Tras siete programas, a Carla, de Escalona (Toledo), le ha llegado el momento de enfrentarse a las cajas de '¡Allá tú!'. Y para acompañarla ha elegido a la persona más importante de su vida: su madre, Yolanda. Con ella ha compartido una jugada con premios suficientes para seguir soñando, aunque la joven tenía bastante claro cuánto dinero le bastaba para marcharse contenta.
Antes de tomar la decisión, Carla también ha tenido tiempo de mostrar su voz, contar su pasión por las carreras y recibir los consejos de sus compañeros. Pero cuando la banquera ha puesto una oferta de cinco cifras sobre la mesa, las posibilidades del panel han pasado a un segundo plano.
Los compañeros no han dejado de animarla a cantar. Incluso la banquera se ha sumado a la petición, aunque con una advertencia transmitida por Juanra Bonet: hacerlo no iba a mejorar la oferta. Carla se ha atrevido con un fragmento de 'Ángel caído', de Malú, y ha recibido los aplausos del plató.
La propuesta económica que ha llegado después era de 5.555 euros, con los premios de 75.000, 50.000 y 25.000 euros todavía en juego. También quedaban otras cantidades superiores a la oferta y la incógnita de la caja negra. La concursante ha decidido triturar y seguir abriendo.
Entre caja y caja, ha explicado que sigue el motociclismo desde que tenía dos o tres años. Una afición que se lleva incluso de vacaciones: mientras sus amigas descansan, ella madruga para ver las carreras y sube el volumen del televisor para no perderse nada. Eso sí, disfrutar del mundo del motor no significa que le guste ponerse al manillar: "Mi coche, ya. No pidamos más".
La siguiente propuesta ha cambiado la jugada: 10.160 euros. Todavía quedaban tres grandes premios, pero rechazar el dinero implicaba abrir otras tres cajas. Y Carla era consciente de que una mala ronda podía dar un vuelco al panel.
"Son 10.000 pavos", ha señalado antes de reconocer que no tenía una sensación especialmente fuerte sobre su caja. Ha pedido consejo a Rafa, que habría continuado una ronda más por las cantidades que seguían disponibles. Después ha buscado ayuda en su madre, sin obtener una respuesta que resolviese sus dudas.
La pregunta de Juanra ha terminado por centrar la decisión: ¿se habría marchado con ese dinero desde el principio? "Desde el primer momento dije que con este dinero me iría", ha respondido. Poco después, lo ha anunciado: "Yo me planto".
Con los 10.160 euros asegurados, tocaba comprobar qué habría sucedido si hubiera continuado. Carla ha elegido las siguientes cajas y el recorrido ha mantenido opciones de mejorar la oferta. Juanra ha explicado que, en el último escenario de esa simulación, habría tenido que decidir entre una caja con 10 céntimos y otra con 50.000 euros.
Al abrir la suya se ha descubierto que contenía los 50.000 euros. Una cantidad superior a la que había aceptado, aunque llegar hasta ella habría exigido rechazar las ofertas y asumir el riesgo de quedarse con el premio más pequeño.
Carla, entretanto, ya tenía un plan para el dinero que sí se llevaba. Cuando Juanra le ha recordado que con 10.000 euros le daba de sobra para viajar a París, ha respondido: "Vamos, que me voy a París".