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Viajeros Cuatro

Viajeros Cuatro12 septiembre 2026

Así es nadar con atunes en medio del mar desde el único lugar del mundo en el que es posible hacerlo

En L’Ametlla de Mar es posible vivir una experiencia única: nadar con atunes rojos gigantes en medio del Mediterráneo
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Nadar entre atunes rojos gigantes, en medio del Mediterráneo, es algo que desafía cualquier idea de lo que se puede vivir en vacaciones. No se trata de verlos desde una lonja, probarlos en un restaurante o aprender sobre ellos. Es ponerse unas gafas de snorkel, bajar al agua y contemplar como decenas de ejemplares de atún rojo se mueven a gran velocidad, alrededor de unos 80 km/h. Esto es lo que pudimos vivir en la temporada 7 de “Viajeros Cuatro”. 

El lugar donde se puede vivir esta experiencia está en L’Ametlla de Mar, en la provincia de Tarragona, un pueblo poco masificado que comprende unos 16 kilómetros, en pleno territorio de la Costa Dorada y las Terres de l’Ebre. Desde su puerto salen los catamaranes de Tuna Tour para poder vivir una experiencia increíble. 

L’Ametlla de Mar, el punto donde empieza una experiencia única

L’Ametlla de Mar, también conocida como La Cala, es uno de esos pueblos marineros de Tarragona donde el Mediterráneo sigue teniendo un peso real en la vida cotidiana. Sus calas, su pueblo pesquero, su tradición gastronómica y su relación con el atún rojo han hecho de este rincón, un destino espectacular. 

Aquí no gira todo alrededor de grandes playas urbanas o turismo familiar de sol y arena. L’Ametlla conserva una identidad marinera muy marcada, y el atún rojo forma parte de ella. La actividad de Grupo Balfegó, una empresa familiar especializada en atún rojo, ha reforzado esa asociación hasta convertir el municipio en uno de los puntos de referencia para aquellos que quieren conocer de cerca este producto. 

La experiencia comienza precisamente en el puerto. Desde allí, los visitantes embarcan en un catamarán preparado para trasladarse hasta las piscinas marinas situadas a unos kilómetros de la costa. En él, se dan explicaciones sobre la biología, la historia, la pesca y el valor gastronómico del atún rojo, la posibilidad de nadar con estos ejemplares y, en ciertas modalidades, incluso se puede probar.

La sensación puede impactar mucho, ya que el atún rojo no es un pez pequeño ni lento. Es una especie atlética, musculosa que puede moverse a gran velocidad y generar una presencia casi hipnótica bajo el agua. Uno de los datos que más puede impresionar de este animal es su tamaño, ya que pueden alcanzar varios metros de longitud y cientos de kilos de peso. 

Para muchos visitantes, el primer momento es una mezcla de emoción y respeto. Hay quien baja al agua con cierta precaución, quien se agarra a las líneas de seguridad y quien tarda unos segundos en acostumbrarse a la idea de estar rodeado de animales tan imponentes. 

El único lugar del mundo para vivirlo

Nadar con atunes rojos en L’Ametlla de Mar no se parece a casi nada. No es una excursión típica de playa, ni tampoco una visita gastronómica convencional, ni un paseo en barco. Es una actividad que combina adrenalina, curiosidad y belleza marina. 

La imagen de los atunes pasando bajo el agua es un espectáculo natural. Son animales enormes, rápidos, elegantes y poderosos, cuyo movimiento recuerda que el Mediterráneo no es solo un lugar para estar de vacaciones, sino que se trata de un ecosistema lleno de vida. 

El verdadero valor de esta experiencia es que no deja indiferente a nadie. Puede fascinar, sorprender, incomodar o despertar preguntas, pero no se olvida fácilmente. Por lo que, en un momento en el que prácticamente todos los viajes se parecen entre sí, nadar con atunes rojos en medio del mar puede ser una de esas propuestas que todavía tienen algo que no se encuentra fácilmente: que el viajero se sienta pequeño frente al mar.

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