El 19 de noviembre de 2014, la vida del actor Koldo Losada se apagó de forma brutal en su propio hogar y, lo que lo hace todo aún peor, a manos de quien había sido su pareja durante dos décadas, Jon Ezkurdia. El crimen estuvo envuelto en una inquietante puesta en escena: maquillaje, alcohol y la sombra del Joker como símbolo de una mente quebrada.
Koldo era descrito como una persona luminosa, con talento y muy querida. Su vida giraba en torno al teatro, donde destacaba por su sensibilidad y compromiso. Jon, en cambio, tenía un perfil más complejo. Aunque también provenía del mundo teatral, no alcanzó el mismo éxito. Según su entorno, necesitaba atención constante y mostraba rasgos de celos, egoísmo y una personalidad dominante.
Jon había dejado la interpretación seis años antes del crimen para regentar un bar, La gallina ciega, que se convirtió en un local de éxito, especialmente por la presencia de Koldo. Con el tiempo, su relación se volvió tóxica, hasta el punto de que Koldo llegó a expresar miedo y preocupación por el comportamiento de Jon, a quien describía como celoso incluso del perro.
Koldo Losada y Jon Ezkurdia llevaban 20 años de relación. Se habían casado en 2013. Sin embargo, el 19 de noviembre de 2014, Jon decidió acabar con todo. Ambos estaban en su casa de Bilbao aquel día, decidieron salir a dar un paseo con su perro Gastón y regresaron al domicilio sobre las 12:00 horas del mediodía. A partir de ahí, ni a Koldo ni al perro se les vuelve a ver.
Muchos testigos apuntaban que Koldo quería romper la relación. La víctima envió un último mensaje sobre las 13:40 horas, un texto inconexo que parecía indicar que estaba bajo los efectos de alguna sustancia. Poco antes, habló por teléfono con su hermana y se despidió de una forma extraña: "Te dejo porque este se está pintando la cara de payaso."
Jon atacó a Koldo cuando este estaba en el sofá. Este estaba adormecido, aunque no era consumidor de sustancias, como sí lo era Jon. El criminal cogió un objeto muy contundente, con algún tipo de arista, y asestó varios golpes fuertes en la cabeza del actor, produciéndole la muerte instantánea. Los golpes le causaron traumatismos craneoencefálicos que acabaron causando su muerte por hemorragia cerebral traumática.
En cuanto a Gastón, el perro de Koldo, parece ser que fue estrangulado con un fular, aunque no se analizó en detalle. Sobre las 14:55 horas del 19 de noviembre, Jon salió de casa con una bolsa en la que la Ertzaintza encontró posteriormente al perro muerto, junto a varios cojines del sofá del domicilio manchados de sangre.
Poco después fue a un supermercado, compró varias botellas de vermú y regresó a la vivienda. Una vez allí, sobre las 16:00 horas, llamó a un transportista para llevar unas pertenencias a casa de una amiga y, como último detalle, a las 17:34 horas, realizó una publicación en Facebook en la que aparecía pintado como el Joker y en la que dejaba un mensaje que parecía una despedida: "La gallina ciega comenzó sin ruido y así se va. Gracias por todo lo que nos habéis regalado".
El criminólogo Félix Ríos afirma: "Hay una ritualización clara en Jon al caracterizarse como el Joker. Necesitaba dejar de ser él mismo. Tenía que despersonalizarse para no responsabilizarse de lo que iba a ocurrir. Creo que Jon nos lanzaba un mensaje de cómo se sentía él mismo. Quería que los demás sintieran pena por él, al mismo tiempo que sabía que era un villano."
Lo siguiente es que Jon se lavó la cara sobre las 18:00 horas, se cambió de zapatos y fue a un cajero automático, del que sacó 1.800 euros con las tarjetas de Koldo. Luego contactó con una amiga y quedaron para tomar algo. Jon, entonces, se comportó de forma muy extraña mientras seguía bebiendo. Dijo que estaba mal porque tenía una enfermedad incurable.
Las amigas le propusieron ir en taxi a casa. Se subieron juntos a un coche y le preguntaron por Koldo, pero Jon aseguró que estaba fuera, en Donosti. Sin embargo, una de las mujeres habló con la hermana de Koldo en ese momento y comprobó que era imposible. En un momento, Jon les dijo: "He hecho 'pim pim' con Koldo y 'pim pim' con el perro. Ahora voy a hacer 'pum pum' conmigo". Las amigas llamaron a una ambulancia. Aprovecharon para cogerle las llaves del domicilio, entraron en la vivienda y encontraron a Koldo rodeado de un charco de sangre.
Durante la inspección ocular, los agentes encontraron una pista que resultó clave para el caso: la huella de una zapatilla en un charco de sangre. La zapatilla correspondía al pie de Jon. Además, en un contenedor de basura encontraron la bolsa con el cadáver de Gastón y los cojines con sangre. El criminal también tenía restos de sangre en las manos y la ropa cuando fue arrestado.
En el juicio, Jon negó los hechos y alegó amnesia por consumo de alcohol. Los expertos descartaron la amnesia que alegaba: su memoria era selectiva, recordaba lo favorable y olvidaba lo comprometedor. Además, los actos previos, como drogar a la víctima o maquillarse, evidenciaban planificación, lo que invalidaba su defensa.
La Audiencia Provincial de Bizkaia condenó a Jon Ezkurdia a 19 años de cárcel por el asesinato de su marido, el actor Koldo Losada. Los nueve miembros del jurado popular le declararon, por unanimidad, culpable de asesinato con alevosía y con la agravante de parentesco.