La suerte de Kansas City Chiefs parece alienada no solo al gran momento de Patrick Mahomes, Kenneth Walker III y Travis Kelce, sino a la celebración de Taylor Swift desde la grada de Arrowhead. La famosa cantante y compañera de vida del tight end repite una semana más en los palcos con un partido de infarto que dejó para la prórroga un cierre épico con varios momentos virales de la artista. Todo tras un partidazo entre Chiefs y Colts que se ha vivido en abierto en Cuatro para cerrar una madrugada repleta de emociones.
Si la semana pasada la presencia de Taylor Swift junto a Tom Cruise ya era una sorpresa positiva, volver a verla como amuleto de los Chiefs puede convertirse en una constante después del inicio de la temporada. Con un ataque que parece viajar en el pasado para recuperar la esencia de lo mejor de la dupla Mahomes-Kelce, el equipo de Andy Reid mantiene el apoyo en la grada de una de las celebridades más sonadas en la actualidad.
Por eso cada uno de los gestos de Swift da la vuelta al mundo, más aún si enseña su famoso anillo de casada de un millón de dólares mientras grita que esa jugada la ha hecho su esposo. Sin duda es el clip más famoso de esta segunda jornada de la NFL desde la vertiente de las personalidades, pero lo cierto es que ella misma se sobra y se basta para hacer de cada aparición algo icónico.
Taylor apareció diciendo que no quería aparecer en cámara en un momento tenso del partido, celebró varias capturas de Kelce en momentos determinantes, celebró la victoria como la que más, e incluso vivió la tensión. En el momento determinante del partido, la cantante no quiso mirar el field goal que a la postre le dio la victoria a los Chiefs.
La montaña rusa en el marcador arrancó en la segunda mitad, cuando los Chiefs recuperaron la ventaja con un 'touchdown' de Jalen Royals en un cuarto 'down', en una ofensiva en la que Mahomes había conectado un pase de 45 yardas que dejó a Kansas City en la zona roja. Taylor empató el partido poco después como la estrella que es para los Colts, y el partido quedó en un 27-27 que necesitó de un tiempo extra.
El primer ataque en el tiempo extra fue de los Chiefs, que arrancaron con un field goal igualado después a pesar del susto de los Colts, que estuvieron a punto de perder el partido con una casi pérdida de Laquon Treadwell tras un pase de 48 yardas. Cuando Kansas City ya celebraba, la revisión determinó que el receptor había sido derribado por contacto. Pero Indianapolis no supo aprovechar esa segunda vida y su ataque acabó en un 'field goal' que volvió a igualar el partido y dio a los Chiefs la última posesión, en la que aseguraron la victoria gracias al gol de campo definitivo de Harrison Butker.
Ahora Arrowhead le suplica a Taylor Swift mantenerse en los palcos varias semanas más como talismán, al menos en los partidos de casa, un must para seguir sumando en el casillero con la ambición de hacer un año grande después de bajar a la medianía en la temporada 25-26.