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Todo es mentira

Todo es mentira14 agosto 2026

Margallo estalla duramente contra Guardans en 'Todo es mentira': "¡Cállate, estoy harto de ti!"

El exministro y el exportavoz de Convergència han protagonizado un duro enfrentamiento al debatir sobre cómo actuaría el Partido Popular ante un hipotético conflicto relacionado con Ceuta
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El debate sobre la situación de Ceuta ha acabado convirtiéndose en uno de los momentos más tensos vividos en los últimos días en 'Todo es mentira'. Lo que comenzaba con una pregunta planteada por Ignasi Guardans sobre cómo cambiaría la relación entre España y Marruecos en el caso de que gobernase el Partido Popular ha terminado derivando en un duro enfrentamiento con José Manuel García-Margallo.

La discusión ha ido aumentando progresivamente de intensidad hasta desembocar en un intercambio de reproches personales, interrupciones constantes y acusaciones directas entre ambos colaboradores.

Margallo ha apelado a la trayectoria del Partido Popular

Todo ha comenzado cuando Laila Jiménez ha recuperado una cuestión planteada por Ignasi Guardans: qué cambiaría en la gestión de la situación actual si el Partido Popular estuviese al frente del Gobierno.

La respuesta de García-Margallo ha estado basada en la trayectoria histórica de la formación. El exministro de Asuntos Exteriores ha recordado el conflicto del islote de Perejil y ha defendido la actuación del Partido Popular durante los años en los que él estuvo al frente del ministerio. "Cuando tuve un incidente de invasión territorial, que fue Perejil, reaccionamos con una contundencia que es de todos conocida", ha señalado.

Además, ha explicado que durante su etapa al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores recibió presiones para modificar la postura española respecto al Sáhara, aunque, según ha asegurado, el Ejecutivo decidió mantener la línea tradicional de la diplomacia española.

Además, el exdirigente popular ha querido reforzar su argumento recurriendo a la Constitución, incluso ha citado de memoria el artículo 2 para defender que la soberanía y la integridad territorial de España son principios irrenunciables. "Ceuta, la soberanía y la integridad territorial no se discuten, se defienden", ha afirmado con contundencia.

La referencia al uso de las armas ha encendido el debate

La conversación ha cambiado radicalmente cuando García-Margallo ha asegurado que el Partido Popular defendería Ceuta "con las armas que fuesen necesarias". Esta afirmación ha provocado la inmediata reacción de Ignasi Guardans, que ha querido confirmar si realmente estaba entendiendo correctamente el mensaje.

"O sea, la situación es que el Partido Popular defendería Ceuta con las armas tanto como sea necesario. ¿Esa es tu receta?", le ha preguntado. Lejos de matizar sus palabras, Margallo ha insistido en su planteamiento y ha utilizado como ejemplo la situación de Gibraltar para explicar cómo, a su juicio, reaccionaría cualquier país ante una amenaza contra su integridad territorial.

La conversación ha entrado entonces en un bucle de interrupciones constantes que ha dificultado el desarrollo del debate y ha obligado a Laila Jiménez a intervenir en varias ocasiones para intentar recuperar el orden.

Margallo a Guardans: "¡Cállate, estoy harto de ti!"

La tensión ha alcanzado su punto máximo cuando García-Margallo ha dejado de hablar sobre Ceuta para dirigir sus críticas directamente hacia Ignasi Guardans. "¿Tú defiendes la unidad de España de alguna manera? ¿La defendías cuando estabas en Convergència?", le ha preguntado.

Las continuas interrupciones del exportavoz de Convergència han terminado por agotar la paciencia del exministro, que ha explotado en pleno directo: "Perdona y cállate. Cállate, cállate, estoy harto de ti, Guardans", le ha espetado.

Guardans ha respondido con ironía y ha insistido en que la pregunta inicial se refería al futuro y no al pasado político de ninguno de los dos, pero el debate ya había abandonado el terreno político. García-Margallo ha llegado incluso a calificar el pasado político de su interlocutor como "movedizo y nada presentable", mientras Guardans no dejaba de repetir una idea: "¡Futuro, Margallo, futuro!".

Ante la imposibilidad de mantener una conversación ordenada, Laila Jiménez ha tenido que intervenir nuevamente para rebajar la tensión y devolver el foco del debate a la situación de Ceuta.

Finalmente, García-Margallo ha reiterado que cualquier respuesta dependería del escenario planteado, aunque ha insistido en la necesidad de proyectar una posición firme. Además del ámbito militar, ha mencionado instrumentos diplomáticos, económicos y europeos como posibles herramientas de presión: "Con todas las armas necesarias para mantener la soberanía y la integridad, que para mí son sagradas", ha concluido.