En 'Madres: Voces desde el alma' mujeres que han vivido alguna de las tragedias más resonantes de la crónica española reciben la oportunidad de abrirse y hablar de sus emociones, sus miedos, su duelo y la forma en que han intentado recomponer su existencia. En esta ocasión la protagonista es María Ángeles Triano, conocida como Nines, madre de Isaac López Triano.
Isaac López no era solo un chico que hacía rap. Era también un joven con síndrome de Asperger, un dato que su madre ha decidido no ocultar sino dejar en el centro de su historia. "El tenía síndrome de asperger, de pequeñito era complicado", reconoce Nines. "Era bastante acusada la enfermedad." Lejos de ser un motivo de distanciamiento, esa condición forjó entre madre e hijo un vínculo que ella describe como construido de forma activa por los dos: "Fue un trabajo mutuo."
Este detalle tiene una importancia añadida en el contexto del crimen, ya que la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid reconoció que Isaac López "era una víctima de especial vulnerabilidad", aunque no dio por acreditado que sus agresores conocieran esa circunstancia.
La tarde noche del 14 de julio de 2021, Isaac se dirigía al estudio de música de un amigo. En el túnel de la Calle Comercio de Madrid, que conecta los barrios de Pacífico y Méndez Álvaro, fue perseguido y alcanzado por David Bárcena y tres menores, todos miembros de la banda latina DomenicanDontPlay. Le asestaron cuatro puñaladas por la espalda con una navaja tipo mariposa. Isaac, pese a los intentos de reanimación de los sanitarios, murió casi en el acto. Tenía tan solo 18 años.
La DomenicanDontPlay es una de las bandas latinas con mayor historial delictivo en Madrid. Isaac era una persona cercana a los llamados Trinitarios, grupo rival, y en ese marco de hostilidad entre bandas se encuadró el ataque.
David Bárcena, el único adulto de los cuatro agresores, fue juzgado en la Audiencia Provincial de Madrid. El jurado popular lo declaró culpable de asesinato con alevosía. En noviembre de 2023, la Audiencia lo condenó a prisión permanente revisable, convirtiéndolo en la persona más joven en recibir esa condena en España, además de diez años de libertad vigilada. Bárcena fue también condenado a indemnizar a Nines con 175.000 euros y a la hermana de Isaac con 50.000 euros.
Nines reaccionó a la sentencia con una mezcla de alivio y lucidez: "Es una compensación moral y una buena noticia para mí y mi familia. Pero el dinero no importa porque el daño es irreparable." Añadió que la condena le había resultado "terapéutica", aunque nunca vio "arrepentimiento en ningún momento de esta persona", especialmente cuando se proyectaron en el juicio los vídeos que el condenado había publicado a los pocos días del crimen, bailando.
En abril de 2024, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid revocó la prisión permanente revisable y la redujo a 20 años por homicidio agravado, al considerar que la alevosía era "imperfecta o menor". La familia recurrió al Tribunal Supremo. Nines definió esa decisión con una frase que circuló por los medios: "Han hecho acto de piedad con su asesino."
Los tres menores que participaron en el crimen llegaron a acuerdos con la Fiscalía de Menores. Los que tenían 16 años en el momento de los hechos fueron condenados a seis años en un centro de menores y cuatro de vigilancia. El que tenía 15 años, a tres años de internamiento y dos de libertad vigilada. Nines se lamentó de lo que llamó "laxitud de la justicia" y se mostró favorable a luchar para que se endurezca la Ley del Menor.
Uno de los momentos más comentados de todo el proceso judicial no fue ningún veredicto. Fue la imagen de Nines abrazando a la madre de David Bárcena en las escaleras de la Audiencia Provincial de Madrid. Para Nines, ese abrazo fue "muy liberador". Esta afirma que puede ponerse en el lugar de esa madre, aunque Isaac jamás hubiese llevado a cabo un acto tan atroz. "Jamás les voy a negar un abrazo", dijo. Y añadió: "Mi perdón lo tienen tanto ellos como su hijo. No puedo vivir con rencor en mi corazón."
Con el padre del asesino, la relación fue más compleja. Era profesor de educación especial y llegó a reconocer públicamente su fracaso en la educación de su hijo. Pero las declaraciones que realizó a la prensa hirieron a Nines: "Para mí fue super hiriente."
Nines no solo es un ejemplo del dolor de este tipo de situaciones, sino también del proceso por el que ha intentado recomponer su existencia y mirar hacia el futuro. Un proceso que incluye el perdón, la empatía y la actividad pública en favor de reformas legales que eviten que otras madres tengan que estar donde ella ha estado.