Desde su ventana, Verónica tiene una vista directa de la frontera y de la playa. Esa ubicación convirtió su casa en un punto desde el que presenció la llegada masiva de migrantes del pasado 31 de julio y que ha relatado en 'Horizonte'. De aquella mañana recuerda especialmente una imagen: la acumulación de flotadores que, según asegura, tenían el mismo aspecto.
"Yo esa mañana me levanté sin saber nada", ha explicado la vecina ceutí. Al mirar hacia el exterior, comenzó a ver a personas que llegaban a la playa, abandonaban los flotadores y salían corriendo. "Yo de repente vi flotadores, flotadores, flotadores y dije: esto no es normal, están entrando".
Lo que más le sorprendió, según ha contado en el programa, fue la similitud del material que veía desde su vivienda. Verónica describe flotadores con una rueda negra y franjas blancas, y sostiene que había una gran cantidad del mismo modelo.
"Los flotadores eran todos iguales, es que parecía que estaba totalmente organizado", ha afirmado. La vecina relaciona esa impresión con la dificultad que, a su juicio, supondría que tantas personas hubieran conseguido flotadores idénticos.
Ante la situación, asegura que su primera reacción fue pedir ayuda. "Lo primero que hice fue llamar a la policía", ha explicado. Según su testimonio, le indicaron que contactara con el 112 y, cuando lo hizo, le trasladaron que estaban desbordados y que no podían atender su petición.
Durante la conversación, Iker Jiménez también le ha preguntado por otro episodio: el momento en el que, según denuncia, varias personas intentaron entrar en el patio de su vivienda saltando la valla.
Verónica ha contado que los perros alertaron a la familia y que, al comprobar lo que estaba ocurriendo, reaccionaron con lo que tenían a mano. "Cogemos las mangueras que tenemos en el patio, que es un patio grande", ha relatado.
La vecina sostiene que la valla había sufrido daños y que las concertinas estaban tiradas. "Entonces empezamos a echarles agua y ellos nos respondieron con bloques de piedra", ha denunciado. Según su versión, el agua hizo que retrocedieran, pero también recibieron el lanzamiento de piedras desde la ladera próxima a la casa.
Verónica asegura que una de esas piedras pasó muy cerca del rostro de una sobrina: "A una sobrina mía le pasó una piedra a un centímetro de la cara".
La vecina ha explicado que vive en esa casa desde pequeña y que ha presenciado otros episodios de entradas por la frontera. Esa experiencia es la que invoca al expresar sus críticas a las medidas adoptadas en la zona y su preocupación por la situación que percibe desde su ventana.
Durante el debate también han surgido comentarios sobre supuestas entradas a través de túneles. En ese punto, Verónica ha reconocido que carece de información para confirmarlo: "No tengo ni idea, hablan de un túnel", ha señalado, antes de precisar que se trata de rumores que circulan en la ciudad. "No es oficial, yo no puedo decir" que estén entrando por esa vía, ha añadido.