Por fin un gesto por parte de la Unión Europea a Ceuta. La ciudad autónoma acaparaba la atención del Pleno del Parlamento Europeo esta semana en Estrasburgo. El martes, las distintas fuerzas protagonizaron un largo debate en el que pudieron fijar posiciones y el miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se pronunció por primera vez sobre la situación en la ciudad autónoma: "La frontera de Ceuta es una frontera europea. Porque Ceuta es España. Ceuta es Europa", destacó.
El jueves, la Comisión Europea se ha posicionado sobre lo que considera un 'ataque de guerra híbrida'. La resolución, aprobada pese a la oposición del grupo socialista , condena las entradas masivas por tierra y mar como una "herramienta de guerra híbrida" y reclama a Rabat el cumplimiento inmediato de sus compromisos en materia de retorno y control fronterizo.
Ana Rosa Quintana ha destacado esta noticia en su editorial diario: "50 días de la invasión en Ceuta. Porque ya se puede decir invasión. Europa acaba de ponerle nombre: Se llama invasión, aunque el Gobierno lo llame crisis migratoria, o crisis humanitaria, de crisis tiene mucho, pero de migratoria nada. A partir de ahora llamemos a las cosas por su nombre. Invasión. No lo dice un tertuliano. No lo dice un partido español. Lo dice el Parlamento Europeo. 339 votos a favor, 225 en contra. ¿Y entre los votos en contra quién está? El partido encargado de hacer frente a esta invasión: El PSOE. El relato de la derecha y la ultraderecha se cae por su propio peso, porque también votó a favor de esta resolución la mitad de los eurodiputados liberales".
La presentadora de 'El Programa de Ana Rosa' ha continuado: "El texto responsabiliza a Pedro Sánchez y habla de "instrumentalización de la migración irregular como herramienta de guerra híbrida contra la integridad territorial de un Estado miembro". Es decir: Europa ha visto en Ceuta algo más que una crisis migratoria. Ha visto una cuestión de frontera, soberanía y seguridad europea. Mientras Europa endurece el lenguaje, Sánchez lo rebaja. Y Europa se hace una pregunta que también se hace la juez Tardón: ¿Quién permitió y alentó que decenas de miles de personas cruzasen la frontera? El lenguaje es importante. Europa dice: "Guerra híbrida. Y Sánchez dice: "No hay pruebas que apunten a Marruecos". El Gobierno apunta a Israel y a Estados Unidos, ¿y qué hace Marruecos? Se reúne con Israel y con Estados Unidos. A la sincronizada se le cae el argumentario encima.
"En apenas cinco días, el 23 de septiembre, se celebran elecciones en Marruecos, y el principal reclamo es pedir la soberanía sobre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. Se lo ha dicho Europa a la cara. Ceuta no es solamente Ceuta. Así lo dictamina la Eurocámara. Ceuta es frontera española. Ceuta es frontera europea. Y cuando una frontera europea se desborda por una invasión, Europa tiene derecho a preguntar qué ocurrió, quién lo organizó y por qué no se actuó. Queremos saber qué ocurrió. Lo acabaremos sabiendo. Y no nos bastará con un "pregúntele a Vivas", ha sentenciado en directo Ana Rosa Quintana.