El 2 de septiembre de 2013, el marido de Elisa Abruñedo denuncia la desaparición de su esposa en Lavandeira, A Coruña. Las primeras hipótesis apuntaban a que pudiera haber sufrido un accidente. Tras la denuncia, se establece un dispositivo de búsqueda en la que participan los vecinos de la aldea y su familia. El testimonio de un vecino y su ayuda fue clave para hallar su cuerpo.