En marzo de 2013, Consuelo Roy, de 52 años, desapareció en la localidad oscense de Benabarre mientras hacía fotografías. Tras el hallazgo de su cuerpo en una escombrera, se puso en marcha una investigación que condujo a un sospechoso que reconoció los hechos y aseguró haber visto "al demonio" en la víctima.