'Viajeros Cuatro' recorre Guatemala desde el fuego del Volcán Pacaya hasta la selva profunda de Tikal, pasando por el alma indígena de Chichicastenango y la calma del Lago Atitlán.
Arrancamos en Pacaya, uno de los volcanes más activos del país, donde subimos en quad hasta la Laguna de Calderas y ascendemos hasta los 2.300 metros para vivir una experiencia única: cocinar pizza con el calor de la tierra. A sus pies, descubrimos la vida local con la molienda tradicional de café.
De ahí viajamos a Antigua Guatemala, antigua capital colonial y Patrimonio de la Humanidad. Paseamos por su Parque Central, cruzamos el icónico Arco de Santa Catalina y exploramos rincones históricos como el Convento de las Capuchinas. Al caer la noche, la ciudad se transforma con locales escondidos y coctelerías con encanto.
Nos adentramos en Chichicastenango, donde visitamos uno de los mercados más grandes de Centroamérica. Sus calles se llenan de color, tradición y vida local. Aquí, además de los puestos, es imprescindible parar en sus comedores tradicionales, donde por apenas 6 € puedes probar comida casera guatemalteca.
El viaje continúa en el Lago Atitlán, rodeado de volcanes y pueblos con identidad propia. Navegamos entre Panajachel, San Pedro y San Juan La Laguna, donde descubrimos murales, talleres artesanales y tradiciones vivas. En Santiago Atitlán, conocemos a Maximón, una deidad que mezcla creencias mayas y católicas, y en San Antonio Palopó disfrutamos de uno de los mejores atardeceres del país.
En el norte, la aventura nos lleva a Petén, donde exploramos la majestuosa ciudad maya de Tikal, rodeada por la selva de la Reserva de la Biosfera Maya.
Desde allí nos trasladamos a la Isla de Flores, un enclave lleno de color a orillas del Lago Petén Itzá, donde navegamos, pescamos con locales y descubrimos rincones como la Playa 3 Naciones o El Remate.
Terminamos en la región de Alta Verapaz, en Cobán y Semuc Champey, donde la selva se abre para mostrar sus famosas pozas turquesas, uno de los paisajes más espectaculares de Centroamérica.
Guatemala es un país de trayectos largos y carreteras variables, por lo que es clave planificar bien los tiempos.
Antigua – Pacaya: aprox. 1h30
Antigua – Chichicastenango: 2h30
Chichicastenango – Atitlán: 1h30 – 2h
Atitlán – Ciudad de Guatemala: 4 – 5h
Flores – Tikal: 1h
Cobán – Semuc Champey: 1h30
Recomendación clara: ir siempre con margen de tiempo. Las distancias engañan. En el Lago Atitlán, la mejor forma de moverse es en lancha.
En pueblos como Santiago Atitlán, el transporte es el tuk-tuk. Para grandes distancias, como el salto a Petén, el vuelo interno es clave. Viaja con equipaje ligero y funcional. Vas a cambiar de clima, transporte y ritmo constantemente.
La gastronomía guatemalteca mezcla tradición maya y herencia colonial.
En Antigua, probamos el pepián, uno de los platos más representativos del país.
En Chichicastenango, más allá del mercado, destacan sus comedores locales, donde por muy poco puedes comer auténtica cocina casera.
En Petén, el protagonista es el pescado blanco del lago, el Petén esplendida, como el que degustamos en Bolontiku.
En El Remate, es muy recomendable parar a comer o alojarse en Casa Don David, un clásico de la zona con ambiente local y vistas al lago y acompañarlo con una bebida típica como la rosa de jamaica en su tucán express.
En Cobán, parada obligatoria en el restaurante Xkape Kob’an. Una propuesta que mezcla sabores indígenas y criollos, basada en la gastronomía maya Q’eqchi’, con recuperación de recetas ancestrales y productos autóctonos. Además, puedes llevarte un recuerdo muy especial con el chocolate artesanal de Panchocolate, con variedades como chile o cardamomo, siguiendo tradición maya.
Y para cerrar, en Cobán, el café de Hacienda Yalipur. Guatemala es uno de los grandes productores del mundo, y aquí puedes probarlo en su versión más cuidada, con preparación barista en directo.
Guatemala ofrece alojamientos muy ligados al entorno. En Antigua, destacan hoteles con encanto como Hotel Los Pasos, ideal para vivir la ciudad de día y de noche.
En el lago Atitlan nos alojamos en el pueblo de Panajachel en el Porta Hotel del Lago. Tiene el embarcadero justo enfrente y te permite moverte a los demás pueblos.
En la zona de Petén, dormir junto al lago marca la experiencia:
Bolontiku Hotel Boutique → naturaleza, tranquilidad y exclusividad.
Hotel Maya Internacional → comodidad y acceso directo al lago a 10’ caminando de Isla de Flores
En El Remate, una opción muy recomendable es:
Casa Don David, con ambiente relajado, buena cocina y ubicación estratégica cerca de Tikal.
En Alta Verapaz, los alojamientos están más integrados en la naturaleza, especialmente en zonas cercanas a Semuc Champey, donde la experiencia es desconectar completamente.
Mejor época:
De noviembre a abril (estación seca)
Menos lluvias
Mejores accesos
Cielos más despejados para grabación
Temporada de lluvias (mayo – octubre):
Paisaje más verde, pero con complicaciones en carreteras y actividades.
Llevar ropa ligera pero versátil (cambios de temperatura constantes)
Calzado cómodo para caminatas y selva
Impermeable o chubasquero ligero
Protección solar y repelente
Y lo más importante: viajar sin prisa. Guatemala no es un destino de correr… es de vivirlo.