El éxito de 'La que se avecina' es innegable, por algo es una de las series más vistas y también más longevas. Sin embargo, esta no es la única manera de medir el éxito de una serie, el impacto que tiene en la vida de las personas puede ser una forma de valorarlo. 'La que se avecina' tiene personajes impactantes, tienen personalidades fuertes y también un lenguaje propio, lleno de frases y expresiones que han sido creadas para ellos.
No es demasiado frecuente que este tipo de expresiones salten de la pantalla y pasen a ser usadas y recordadas en el día a día de los espectadores, pero en el caso de esta serie son muchas las que, por lo menos durante un tiempo, han conseguido lograrlo. Frases que cualquiera puede escuchar y que, de momento, todo el mundo sabe de dónde vienen, incluso qué personaje las ha pronunciado.
Tal solo el tiempo dirá si se quedan o si pasan al olvido, pero hasta que eso suceda, nadie puede negar que se han convertido en representativas de la ficción, frases y palabras míticas que ya forman parte de su historia.
Todos los personajes tienen sus momentos de gloria, esto es uno de los puntos fuertes de esta serie coral que se estrenó en el año 2007. Desde entonces han sido muchos los personajes que han aparecido, algunos durante más temporadas que otros, pero todos con momentos únicos y con frases y expresiones que ya se han convertido en míticas.
El de Amador Rivas (interpretado por Pablo Chiapella) es uno de los que más divierte a la audiencia, eso hace que sus frases no solo sean míticas, también repetidas, y son pocas las personas que no han escuchado alguna vez su irreverente "¿Quieres salami?". Otras frases asociadas a este personaje son "Pero no toques, ¿por qué tocas?", "¡Ay, mi cuqui!", "¡Mmmmmmm… merengue, merengue!", "Yo soy un vividor follador" o "Aparcao".
No es el único personaje que ha conseguido que sus frases destaquen, Antonio Recio (Jordi Sánchez) también ha calado entre el público, sobre todo por su repetida aclaración y carta de presentación: "Antonio Recio, mayorista, no limpio pescado". Supo acompañar cada éxito de la frase "Otra crisis solucionada por la administración Recio, ¡qué bueno soy y qué culito tengo!". Sin relación con su trabajo, pero sí con su forma de ser, es otra de sus frases más conocidas, "¡Qué pechotes!" y durante mucho tiempo una de las que más decía era "Enrique, estás muy negativo, ¡me minas la moral!", aunque no tan amenazante como su "¡Pues te confisco el felpudo!".
Otro gran personaje que dejó frases igual de grandes fue el de Estela Reynolds (al que dio vida la actriz Antonia San Juan). De ella son frases como "¡Yo soy Estela Reynolds! ¡A mí Fernando Esteso me chupó un pezón!", "¡Oh, qué ataque más gratuito!", o "¡Pero qué sola estoy! ¡Qué sola!".
"¿¡Qué somos, leones o huevones!?", siempre estará unida al personaje de Maxi, a quien daba vida Eduardo Gómez, así como su llamada a la calma: "A ver, mente fría, pensemos". "¡Pescadero, cabrón!", tiene nombre propio y es el de Izaskun (interpretada por Mariví Bilbao), que también supo exclamar como nadie "¡Bombazo informativo!". Fermín Trujillo no dejaba a nadie indiferente cada vez que anunciaba que "Se ha producido un giro dramático de los acontecimientos" o cuando señalaba, "¡Qué pelusilla me tiene!".
"Estás muy perdido/a en la vida" es una de las frases recurrentes de Judith Becker (Cristina Castaño), también La Chusa (Paz Padilla) repetía habitualmente "¿A que te pincho?", aunque no menos conocido es el "A pagar, a pagar", de doña Fina (Petra Martínez).
Esta serie ha demostrado que no hay papel pequeño y que incluso aquellos que comienzan como secundarios o recurrentes pueden dar un paso al frente y cargar sobre sus hombros el peso de la narrativa si la historia así lo exige. Esto es algo que pueden hacer porque son un equipo que trabaja bien junto, pero también porque sus actores y actrices han demostrado en muchas ocasiones que todos son capaces y todos son necesarios, desde los que se llevan todos los aplausos a los que se mantienen en segundo plano, ganándose el cariño de la audiencia hasta que llega su momento de brillar.
Gracias a eso, la serie ha conseguido renovar temporada tras temporada, sin que la audiencia les dé la espalda o se canse de lo que sucede en esta comunidad de vecinos, que ha visto en varias ocasiones cómo cambiaba su localización, sus personajes o sus dinámicas y en todas ellas les han acompañado.