El paso de Claudia por ‘La isla de las tentaciones 10’ está siendo intenso. La tentadora vip llegó al reality con el firme propósito de encontrar el amor y en ello está poniendo todo su empeño.
Su acercamiento con Atamán se ha ido intensificando hasta hacer caer al canario en la tentación, pero su idilio duró menos de lo que ella esperaba: las chicas decidieron darle ‘el collar del veto’ y alejarla de Atamán durante 24 horas.
Pero esto no fue lo peor que podría pasarle. Durante ese tiempo pasaron más cosas: la soltera se enfrentó a un agrio y duro cara a cara con Leila y, al regresar a ‘Villa Deseo’ se encontró con la peor de las noticias al enterarse de que Atamán había caído en una nueva tentación, Irini.
Con el ‘collar del veto’ puesto y lejos de ‘Villa Deseo’, Claudia no se iba a aburrir durante esas 24 horas de castigo. El plan, probablemente no el más deseado para ella, era verse las caras con Leila, pareja de Atamán, con quien la soltera había comenzado a intimar.
Leila llegó al encuentro con muchas cosas que decir, pero Claudia se le adelantó: “Te tiene que dar vergüenza echar 11 años a la basura”. La canaria, por supuesto, contraatacó: “Menos mal que te veo la cara, porque en los vídeos solo veo tu culo”. El cruce de ataques y reproches fue subiendo de intensidad, hasta el punto de que Sandra Barneda tuvo que intervenir y el cara a cara ni siquiera había comenzado: “Distancia por favor, y cada una a su sitio”.
“¿De verdad crees que le puedes gustar a mi novio? Porque yo solo veo guarreo. Mi novio está enamorado de mí. ¿Tú me has visto?”, le dijo Leila a Claudia, que fue tajante en su respuesta: “Yo veo aquí a una mujer que ha perdido todo su valor, que no le importa nada una relación que ha tenido, que se ha dejado llevar por un guarreo”.
Leila la frenó asegurando que ella no sabía todo lo que había vivido en su relación con Atamán, le contó que sus dos últimos años de relación han sido “horribles” y confesó también que “he intentado dejarlo, pero no he podido, porque él siempre volvía”. Claudia entendía sus palabras, pero lo que no le cabía en la cabeza es que no hubiera sido sincera con él. Cuando parecía que el cara a cara bajaba de intensidad, todo se volvió a dar la vuelta.
La canaria estaba convencida de que Atamán había caído con Claudia porque ella lo había hecho con David, no porque realmente le gustara. “Te tendría que dar vergüenza actuar así”, le decía la soltera, que al hacer alusión a su perro y a su familia, hizo que Leila estallara definitivamente:
“A mi novio le importas una mie**y a mí me importas otra mier**, para que lo sepas”. La respuesta de Claudia fue contundente: “Y a David le importas una mier** tú”. Sin acercamiento posible, Leila cerró el cara a cara asegurando que ella todavía no había dejado su relación y que lo único que pretendía con David era “aclarar mi vida y mi cabeza”.
Con los ánimos caldeados después del intenso cara a cara, Claudia volvía a ‘Villa Deseo’ sin imaginar lo que se iba a encontrar. “Vengo ‘atacaíta’, aviso”, decía la soltera nada más entrar en su villa, “pues vas a flipar”, le adelantaba una de sus compañeras.
Aunque había visto una “cara nueva”, ella se dispuso a contar a Atamán cómo había ido el cara a cara con Leila, pero para él eso no era lo más importante en ese momento. Cuando Lucía le contó que Irini era la sombra de la tentación que los chicos habían visto en la hoguera, Claudia, de repente, se dio cuenta: “¿Ella es la chica con la que tú tuviste algo?”.
La respuesta afirmativa del canario ante esta pregunta y, sobre todo, a la pregunta si ya había pasado algo entre ellos, hizo que Claudia se derrumbara: “Te ha faltado tiempo, Atamán, al final va a tener razón lo que decía tu novia y lo has hecho por venganza”. Él se excuso en que ellos no se habían prometido nada, pero eso no hizo que la soltera se sintiera mejor y rompió a llorar.
“Al final lo que tengo con ella es de fuera”, se justificó Atamán, confesándole incluso que si no había tenido más que besos con Irini era porque ambos creían que debían tener una conversación con ella antes de dar los siguientes pasos, unos ‘pasos’ que estaban deseosos de dar…