“Bienvenidos a los representantes de ‘Villa Guarreo”, decía Leila para recibir a Lucas y Miguel en la ‘hoguera mixta’. Los dos chicos, sin mediar palabra, y ante la sorpresa de la canaria, de Alba y de Sandra Barneda, cogieron los taburetes y los llevaron al lado de la presentadora.
Nadie entendía qué estaba pasando. “¿Por qué habéis decidido sentaros aquí?”, preguntó Sandra, y Miguel tomó la palabra: “Yo me considero una persona con valores y creo que estas chicas de aquí no tienen ningunos”. La indignación de Alba y Leila creció por segundos:
“¿Tú qué sabes de los valores que tenemos nosotras?”, preguntaba Alba, y Leila continuaba: “¿Sabes todo lo que hay por detrás?”. Las dos chicas recriminaron a Miguel que tuviera esa actitud llevando únicamente unos días en la experiencia, pero entonces fue Lucas el que habló: “Yo no os voy a juzgar, pero sí que voy a defender a mis compañeros, que llevo allí ya un tiempo con ellos. Sí que creo que, sobre todo por parte de Alba, he visto comentarios que no me han gustado”.
Alba intentó defenderse, pero Lucas continuó. Para el gallego, que la novia de David hablara de las intimidades de él (refiriéndose a la fractura de pene del almeriense) con otros chicos, le parecía una falta de respeto. A ella, no: “Soy una persona de mente abierta, estamos en el siglo XXI. Aquí hablo de lo que me da la gana”.
Dicho todo, Sandra pidió a Lucas y Miguel que volvieran a su sitio, y ellas aprovecharon entonces para continuar con las pullitas: “Ya el show acabó”. Pero parecía que no… El cruce de acusaciones volvió en un tono cada vez más tenso: “Es denigrante”, reprochaba Miguel a Alba, y Leila la defendía: “Estamos 24 horas ahí, se habla de muchas cosas, pero se quedan con lo malo”.
La presentadora intentó calmar los ánimos, pero la tensión iba a más. La conversación derivó en la traición de Leila a Atamán, pero ella se defendía recordando que su todavía pareja se “ha liado con dos”.
Para ellos, la actitud de Atamán estaba movida por el dolor, por el hecho de que ella haya decidido acabar con su relación de 11 años, pero ella les dejó claro lo que le había sucedido:
“Yo no he mandado a la mierda todo por un calentón. Estoy sintiendo cosas que no había sentido hace mucho, David me trata como mi novio no me ha tratado en estos dos últimos años y no me pueden juzgar por eso”.