Yuli y Lucas llegaron a ‘La isla de las tentaciones’ para poner a prueba su corta pero intensa relación, pero Óscar se cruzó en su camino y la argentina no pudo evitar caer en la tentación.
Durante las cuartas hogueras, ninguno de los dos pudo ver imágenes del otro como penalización por haberse saltado las normas durante su encuentro en el espejo, en el que, pese a que solo podían comunicarse con gesto y a través del cristal, hablaron, se abrazaron y se besaron.
Fue durante ese encuentro cuando Lucas le dijo a Yuli que la amaba tanto que, si realmente sentía algo por Óscar, luchara por él, ya que para él la felicidad de ella estaba por encima de todo.
Estas palabras dejaron a la argentina tocada, pero el soltero abrió la puerta a la duda poniendo sobre la mesa que podrían deberse a que él también la habría podido traicionar.
Con la duda rondándole y ansiosa por ver qué había hecho o no su pareja, Yuli se enfrentó a las imágenes en la ‘hoguera mixta’ y lo que vio la dejó totalmente rota. Pese a que pudo ver a su pareja divirtiéndose en las fiestas, bailando con las solteras y jugando, no fue eso lo que más la perturbó.
Esta actitud la dejaba tranquila: “Me alivia verlo bien, sonriendo. Me gusta verlo así”, decía, pero había más imágenes para ella. En ellas vio a un Lucas totalmente destrozado, llorando en su habitación y deambulando por la villa sin ganas de nada. Y en ese momento, Yuli también se rompió por completo.
“Yo lo sabía. Es normal, obvio que iba a estar así”, decía entre lágrimas. “Lo que has visto es bueno, a lo mejor te perdona”, le decía Bayan consolándola, pero para Yuli eso no era lo más importante en ese momento, para ella ver el dolor que le estaba produciendo no tenía perdón:
“Era justo lo que no quería ver. Lo juro, prefería verlo foll**** con cuatro a verlo mal, pero era obvio, no puedo decir que no me lo esperaba, yo en el fondo lo sabía. El otro día tuve un presentimiento, cuando me fui de acá, por eso tenía la esperanza de verlo haciendo algo. Prefería verlo haciendo algo, lo juro”.
Con un llanto desolarodor, Yuli le contaba a Sandra Barneda que estaba sintiendo mucha “culpa”, “angustia” y “pena”: “Lo mismo que sentí en el espejo y cuando leí la carta, me siento como el cul*. Yo sé que le fallé”. La argentina confesó que, antes de entrar, todo el mundo confiaba en ella, “ponían la mano en el fuego por mí”, creían que ella jamás caería en la tentación, pero no pensaban lo mismo de Lucas: “Se apostaron plata con él diciendo que él iba a caer y yo no, y no sé qué mier** me pasó”.
El dolor la consumía: “Necesito verle y pedirle perdón. No sé con qué cara lo voy a mirar, lo juro”. Sandra Barneda le pidió paciencia, porque podría hacerlo, pero tendría que esperar a las ‘hogueras finales’.