'Hay una cosa que te quiero decir' ha reunido en a María Peláe con Tania, una joven de Suria (Barcelona) cuya vida ha estado marcada por un aneurisma cerebral hereditario, el bullying escolar y una recuperación en la que la música de la cantante andaluza ha jugado un papel fundamental. El encuentro, cargado de emoción, ha puesto de manifiesto el poder del arte como herramienta de superación personal.
La historia de Tania arranca con una herencia médica devastadora. Su abuela falleció por un derrame cerebral en 1993, y años después su tío José sufrió un aneurisma que le dejó graves secuelas. Los médicos aconsejaron que los familiares directos se sometieran a pruebas, y el resultado fue contundente: tanto Tania como su tía Marta tenían un aneurisma cerebral.
Jorge Javier Vázquez ha resumido la situación médica dirigiéndose a Tania: “Un aneurisma, que es un globito en el cerebro que puede explotar en cualquier momento, y para prevenir todo eso tuviste que pasar por una operación que se complicó a los cuatro días por la aparición de una infección”.
Tania ha confirmado que contrajo una bacteria de quirófano que puso su vida en peligro. Su madre, Mari, ha recordado el momento en que recibió la llamada para volver corriendo al hospital: “Me sentí culpable por no saber protegerla”, ha expresado.
Preguntada por su estado actual, Tania ha respondido con naturalidad: “Ahora como si no lo tuviera, vida normal. Eso sí, para jugar a fútbol tengo que jugar con un casco de protección”. Sobre el miedo, ha sido tajante: “La verdad que no. Me daba más miedo otras cosas que la operación”.
Antes del aneurisma, Tania ya había atravesado un calvario. Durante su adolescencia sufrió acoso escolar sistemático. “Era cada día, cada día. No era una persona o dos. Era todo el curso”, ha relatado la joven. La situación la llevó a un punto límite: “En mi pueblo me llegué a tirar de un puente. Me hice un esguince en el pie y una buena herida en la nariz”. Tania ha lanzado un mensaje a quienes puedan estar sufriendo una situación similar: “Que no se quede en silencio”.
Durante su hospitalización tras la complicación del aneurisma, las enfermeras descubrieron que Tania escuchaba a María Peláe y comenzaron a poner sus canciones en la habitación. “Los médicos me iban poniendo la música de María Peláe para que me animara un poco”, ha explicado Tania.
La conexión con la artista fue tan profunda que Tania lleva tatuadas frases de sus canciones y ha asistido a prácticamente todos sus conciertos. Ha revelado incluso que el miedo a perderse un concierto en Sevilla superaba al de la propia operación: “Yo enviando correos electrónicos que me quería operar antes de diciembre, que si no, no me iba a operar porque tenía el viaje”.
María Peláe, que ha permanecido oculta en el plató hasta el momento de la sorpresa, ha escuchado toda la historia antes de aparecer ante Tania. Su mensaje ha sido directo: “Que te admiro mucho, Tania, que eres un ejemplo absoluto, que eres un ejemplo para muchísimas personas, para mí y para todos los que nos están viendo, por luchadora, por el arte que tiene, porque encima las cosas las lleva para adelante y con arte”.
Tania también ha revelado que las canciones de María Peláe la ayudaron a aceptar su identidad bisexual: “Gracias a muchas canciones suyas logré salir del armario. A raíz de ella se lo empecé a contar a mi madre, a mis amigas”.
La cantante ha reflexionado sobre este aspecto: “Es de lo más bonito que puede tener el arte. Y sobre todo cuando se escribe con la intención de usar los micros para bien, los micros para decir cosas, para naturalizar otras tantas, para dejar de inventarnos una vida que al otro lado haya vidas que se puedan acomodar un poquito mejor”.
Mari, la madre de Tania, ha leído una carta a su hija: “He vivido mucho tiempo con la sensación de haberte fallado. Y hoy necesito que sepas que nunca dejé de quererte ni un solo segundo. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida”.
Tania ha liberado a su madre de la culpa que arrastraba por una ausencia de cuatro meses durante su infancia: “Creo que es más una cosa suya. Sí que nos dolió a todos, pero que eso ya está olvidado. Que hay que saber perdonarnos”.
María Peláe ha concluido con una reflexión: “Yo creo que este reencuentro es un buen punto de inflexión para partir de un lado muy blanco y bonito”. El encuentro ha terminado con la artista interpretando un fragmento de 'Macorina' a petición de Tania.