Hoy era el turno de jugar en ‘¡Allá tú!’ de Manuel, de Cádiz, que tenía un objetivo claro, pasarlo bien y con el deseo de que la suerte le sonriese. Camarero en un pub, el gaditano se sentó frente al panel de cajas dispuesto a demostrar que el instinto vale más que cualquier estrategia.
Pero antes de que Manuel siquiera tocara su primera caja, el programa arrancó con una situación de lo más divertida, el presentador antes de anunciar quién jugaría, confundió a David de Valencia con Bienve, intercambió sitios, y montó tal despiste que el plató estalló en carcajadas, para justo después anunciar que el jugador sería Manuel.
Manuel protagonizó las dos caras de la moneda en el programa, a falta de solo cinco cajas por abrir, todavía mantenía los dos mejores premios, los 75.000 y los 150.000 euros, por lo que la oferta de la banquera tenía que ser buena. 23.125 euros fue la oferta económica que recibió Manuel, pero con el impulso de todavía mantener los dos mejores premios, decidió triturar.
Pero fue aquí donde todo se empezó a torcer, de manera consecutiva, Manuel abrió las dos mejores cajas, y la siguiente llamada de la banquera, trajo una oferta mucho peor. Nuevamente, decidió arriesgar y volver a triturar la oferta de la banquera.
Ya en el momento final del programa, quedando tan solo dos cajas, Manuel no recibió oferta monetaria y tenía que decidir entre si quedarse con su caja o intercambiarla con la última disponible. ''Me la quedo, me la quedo'', repitió convencido. Cuando el presentador abrió la caja número 12, el veredicto fue claro: 500 euros. Manuel se marchó a casa con ese premio, mientras el presentador se pronunciaba: ''Así es la suerte, amigos''.
Este panel demuestra lo que es ‘¡Allá tú!’, Manuel trituró una oferta de más de 20.000 euros por la oportunidad de llevarse 150.000 y finalmente llevarse 500 euros.