Marta encuentra en el muelle una de las trenzas del pelo de Chiqui. El hallazgo provoca el enfado de Marta y Omar, que no entienden por qué no se deshace de ellas tirándolas al fuego en lugar de dejarlas esparcidas por la playa o debajo de la cama. Para rebajar la tensión, Arkano tira de humor y bromea con tatuarse la cara de Chiqui en la ingle.