El paso de Maica Benedicto por 'Supervivientes' ha supuesto un punto de inflexión en su vida, porque, aunque se parezcan mucho en muchos aspectos, la Maica que puso rumbo a Honduras no es la misma que regresó. Hacer las cosas bien en este concurso para ella era especialmente importante, sobre todo porque nadie esperaba que consiguiera dejar apartados sus problemas de ansiedad provocados por la ausencia de higiene.
La modelo regresó de la experiencia completamente reivindicada, no solo consiguió superar (en parte) estas cuestiones, sino que también lo hizo como flamante ganadora, quedando por delante de otros pesos pesados que fueron favoritos durante el concurso. Ella contaba con algo que el resto no, una legión de fans que no le sueltan la mano y que tenían más ganas que nunca de hacerla ganadora, después de haberse quedado tantas veces con la miel en los labios. Ya lo demostraron durante su paso por Los vecinos de la casa de al lado y en esta ocasión le mostraron de nuevo su apoyo.
El concurso también ha servido para que mucha gente cambie su opinión sobre ella, asombrándose de lo mucho que es capaz de esforzarse en las pruebas, de lo dispuesta que estuvo durante todo el concurso a 'remar a favor de obra' y de lo poco que le ha costado aceptar los golpes, incluso los que han dolido físicamente. Maica volvió con un cambio de look radical, nuevas amistades y muchas experiencias que está más que dispuesta a exprimir al máximo. Una nueva Maica que no pierde la esencia de la Maica Benedicto de siempre.
La mayor novedad, como suele ser habitual en el caso de los participantes en 'Supervivientes', es física. No hablamos del favorecedor moreno con el que volvió de la isla y que probablemente intente mantener durante todo el verano, sino del no deseado corte de pelo. Un cambio de look al que accedió entre lágrimas porque la recompensa valía la pena.
Los cortes de pelo que se hacen en la isla no suelen ser los más favorecedores, al fin y al cabo, lo que se busca no es un look de infarto, sino hacer el sacrificio suficiente para poder llenar el estómago. Maica lo consiguió todo y con solo algunos retoques de una mano experta (con permiso de María Lamela, que cuidó al máximo lo que hacía con las tijeras) ha abrazado su nuevo look.
Mientras que muchas de sus compañeras buscan remediar el corte nada más poner un pie en España, normalmente recurriendo a extensiones, Maica ha optado por acudir a un profesional que lo ajuste todo y ahora presume de un look fresco, sencillo y elegante. El corte de pelo le favorece y le aporta un aspecto más sofisticado, ideal para la nueva etapa que se le abre por delante.
No es raro que una vez que se regresa a normalidad, surjan algunos problemas, que suelen estar relacionados con el tiempo que se ha pasado comiendo lo mínimo disponible. El cuerpo tiene que recuperarse y se suele pasar por una etapa complicada. De momento, la única queja que tuvo la murciana fue por las marcas que le habían quedado en las piernas, que regresaron llenas de marcas por heridas y golpes recibidos.
"Estas marcas me preocupan muchísimo", decía a través de sus redes sociales, la forma de estar más cerca de sus seguidores. "Mosquitos, caídas, golpes... y no tienes nada para tratar esas marcas. Te está dando el sol constantemente". Esto hace que se preocupe, especialmente por su piel, aunque de una manera más tranquila a como lo habría hecho antes del concurso. "Soy una persona que se sobrepreocupa por su salud. Constantemente me viene el bucle, he aprendido a gestionarlo en 'Supervivientes'".
En 'Supervivientes' también ha soñado con todo lo que le gustaría comer y de lo que ahora ya no tiene por qué privarse, tanto si es una cena con su amiga Claudia, como si se trata de una de las tapas más famosas de Murcia, "Es de las cosas que más he soñado en 'Supervivientes'", confirmaba en redes mientras mostraba una marinera, con ensaladilla rusa y anchoa sobre un colín característico de la tapa.
Su amistad con Claudia es otra de las cosas que se lleva del concurso, mientras que su estancia en Honduras le ha servido para distanciarse, por lo menos de momento, de Gerard Arias.
Si bien no parece haber forjado demasiadas amistades en 'Supervivientes', sí que puede presumir de haber logrado estar más cerca de cumplir sus sueños. "Me encantaría sacar mi marca personal y dar la entrada a una casita en esta ciudad que me lo dio todo, Madrid, que la cosa está difícil", explicó sobre lo que quería hacer con el dinero ganado. Lo tendrá un poco más fácil porque, además del cheque, también ha terminado la experiencia con una oferta de trabajo.
Además de seguir dedicándose a crear contenido en redes también podemos verla en el programa en 'De lunes a viernes'. Una oportunidad que le sirve para seguir cumpliendo sueños y así poder tener otros nuevos que cumplir.