Con el estreno de ‘Regreso a Las Sabinas' ya hemos empezado a sumergirnos en el universo de Manterana, un lugar donde cada personaje arrastra su propia historia, sus conflictos y sus secretos. La serie, que llega a Divinity (de lunes a viernes a las 20:00 horas) y a Mediaset Infinity, no solo apuesta por una trama potente, sino también por un elenco coral en el que cada figura tiene un peso determinante.
En este “quién es quién” repasamos a los protagonistas que darán forma a esta historia de amores imposibles, rivalidades familiares y cuentas pendientes. Porque si algo hemos aprendido es que, en Manterana, nadie es exactamente lo que parece.
Celia Freijeiro da vida a Gracia, uno de los pilares emocionales de la serie. Hablamos de una mujer valiente, impulsiva y profundamente emocional, marcada por un pasado que nunca ha logrado dejar atrás.
Su vuelta al pueblo natal no es solo física, sino también emocional. Allí se reencuentra con Miguel, su gran amor de juventud, lo que la obliga a enfrentarse a sentimientos que creía enterrados. Nosotros vemos en Gracia a una protagonista clásica del melodrama, pero con matices contemporáneos: fuerte, pero vulnerable; decidida, pero herida.
Interpretada por Olivia Molina, Paloma es el contrapunto perfecto a su hermana. Si Gracia es pura emoción, Paloma representa la calma, la lógica y la estabilidad.
Ingeniera agrónoma y profundamente conectada con la tierra, su regreso a Las Sabinas supone también un reencuentro con su identidad. Desde nuestra perspectiva, es uno de los personajes más interesantes porque encarna ese equilibrio entre tradición y modernidad.
Andrés Velencoso se mete en la piel de Miguel, un hombre guiado por el corazón… para bien y para mal. Su vida parece encaminada, con una boda en el horizonte, hasta que la reaparición de Gracia lo cambia todo.
Miguel representa ese conflicto tan reconocible entre lo que uno ha construido y lo que realmente desea. Y nosotros ya anticipamos que será uno de los grandes motores dramáticos de la serie.
Aunque fallecida, Laura, interpretada por Ángela Molina, es una figura clave. Su muerte en un accidente marcó un antes y un después en la familia Molina.
Su recuerdo sigue muy presente, especialmente en Gracia, que carga con un sentimiento de culpa que condiciona sus decisiones. Es, en cierto modo, el gran fantasma emocional de la historia.
El personaje de Emilio, interpretado por Nancho Novo, es el eje sobre el que gira gran parte del conflicto familiar. Protector de Las Sabinas y enfrentado a Paca Utrera, también esconde un secreto devastador.
Nos encontramos ante un personaje complejo, que busca redención mientras lidia con las consecuencias de sus decisiones pasadas. Su relación con sus hijas será clave para entender la evolución de la trama.
María Casal encarna a Paca, la gran antagonista. Terrateniente poderosa, autoritaria y temida, su figura domina Manterana.
Su enemistad con Emilio y su pasado con Laura añaden capas a un personaje que va más allá del arquetipo de “villana”. Nosotros percibimos en ella una mezcla de ambición, dolor y vulnerabilidad que puede dar mucho juego.
La doctora del pueblo, interpretada por Natalia Sánchez, es una mujer entregada a su profesión y a su entorno. Sin embargo, su estabilidad emocional se tambalea con el regreso de Gracia.
Su relación con Miguel se convierte en uno de los focos de tensión más intensos. Desde nuestro punto de vista, Esther representa esa fragilidad que surge cuando el amor se ve amenazado.
Por último, Miquel Fernández da vida a Tano, un personaje que promete no dejar indiferente a nadie. Enamorado de Gracia desde siempre, ve en su regreso una segunda oportunidad.
Pero lo que comienza como esperanza puede transformarse en obsesión. Y ahí es donde la serie puede explorar uno de sus terrenos más oscuros.