La historia de 'Me robó mi vida' se basa en secretos ocultos, identidades robadas, verdades que poco a poco van saliendo a la luz, tal y como es habitual en las telenovelas turcas, pero también nos cuenta la bonita historia de amor que surge entre Bahar y Ates. Un romance que tiene que afrontar numerosos obstáculos para poder triunfar, algunos de ellos habituales en las parejas, como desencuentros y desconfianzas, pero otros no tan frecuentes, como secuestros e intentos de asesinato.
Desde el principio de la serie queda claro que lo que hay entre ellos merece la pena, pero también que no les espera un camino nada sencillo si quieren estar juntos y ser felices. Hay momentos en los que parece imposible que puedan arreglar su relación, que parece completamente rota, pero tomar caminos separados no es una opción cuando tienen tanto por ganar si consiguen superar sus dificultades, como así sucede.
Su relación se forja a fuego lento, pero los espectadores tienen claro que se merecen su final feliz, como así sucede cuando, tras muchas desgracias, por fin consiguen formar la familia que durante tanto tiempo les fue negada.
Gran parte de la serie la podemos ver a través de los ojos de Bahar, que es la protagonista, aunque en Me robó mi vida han sabido encontrar un buen equilibrio entre los personajes principales y los secundarios, más que necesarios para que todo tenga sentido y para poder contar muchas más historias, mostrando muchas más versiones. No obstante, Bahar es la clara protagonista, como también lo es su historia de amor con Ates.
El primer beso de la pareja tarda bastante en llegar. Se conocen y se gustan, pero Bahar no está segura de las intenciones de Ates, porque parece que él está más interesado en Efsun que en ella. La rivalidad entre las hermanas es otro de los puntos fuertes de la ficción, no tanto en lo romántico, sino a la hora de conseguir sus objetivos, porque Efsun es quien le roba la vida que le correspondía a Bahar por nacimiento, que le fue arrebatada en su nacimiento y de nuevo cuando Efsun asegura que la heredera es ella.
Buscando aclarar todas las posibles dudas sobre sus intenciones para con Bahar, Ates no lo duda y le demuestra su claro interés por ella con un beso, un beso en el que dejan salir todos los sentimientos y emociones que sienten el uno por el otro. Fue la investigación tras la muerte del abuelo de Bahar lo que hizo que se conocieran (y que sacó a la luz la existencia de una hija secreta) y con el tiempo se enamoraron. Dos tímidos jóvenes que poco a poco fueron construyendo una relación que parecía tenerlo todo a su favor, pero que pronto se encontró con grandes dificultades.
La pareja apuesta por su relación y a lo largo de la serie intentan formalizarla hasta en tres ocasiones, encontrándose con diferentes obstáculos en el camino. La primera boda acaba con Bahar huyendo, a pesar de que esta celebración suponía para ellos un gran paso adelante, llegaban ilusionados y deseando poder comenzar una vida juntos, todo parecía perfecto, incluso tenían pensado cómo llamarían a sus hijos. Sin embargo, en el último momento, Bahar descubre algo que no puede dejar pasar por alto, Ates la había engañado con Efsun y eso hace que decida marcharse, destrozada, en mitad de la ceremonia.
Tomaron caminos separados, pero una experiencia cercana a la muerte hace que Bahar decida darle una nueva oportunidad a Ates, no quieren perder tiempo y planean una boda rápida, pero una nueva traición rompe de nuevo el corazón de Bahar, que decide emprender una nueva vida en solitario.
A la tercera iría la vencida, y por fin la pareja podría darse el tan esperado sí quiero. Sin embargo, en lugar de traer consigo la felicidad, llegan más problemas para ellos. Bahar se queda embarazada y da a luz a su hija durante su estancia en prisión, Efsun y Sultan le hacen creer que su bebé no ha sobrevivido. No será hasta mucho más adelante que Bahar descubra que su hija sigue con vida.
Finalmente, la familia consigue reunirse, aunque la pequeña es secuestrada por Kenan junto a Efsun y el villano obliga a la familia Atahen a escoger a cuál de dos prefieren liberar. Por fortuna, ambas pueden volver a casa y Bahar y Ates recuperan a su familia, que amplían con un nuevo miembro. Esta reunión supone el final feliz para ambos al finalizar la serie con todos ellos disfrutando de la felicidad de ser por fin una familia sin secretos, mentiras ni nadie que amenace su bienestar.